LONDRES .- Kevin Spacey cautivó al jurado en su juicio por agresión sexual con humor, humildad y emoción mientras mencionaba nombres de otras estrellas e historias de su otrora celebrada carrera al tiempo que su abogado llamaba mentirosos a sus acusadores y decía que el galardonado con el Oscar era la verdadera víctima.
Spacey fue absuelto de agresión sexual el día de ayer después de que su papel estelar como testigo en su propia defensa lo salvó de una posible pena de prisión y le dio la oportunidad de recuperar su carrera.
Las lágrimas rodaban por las mejillas de Spacey cuando fue leído el veredicto final de “inocente”. El actor miró al jurado, colocó la mano sobre la solapa de su traje sastre azul y pronunció “gracias”. El veredicto llegó el día de su 64to cumpleaños.
“Me imagino que muchos de ustedes pueden entender que tengo mucho que procesar después de lo que acaba de suceder hoy”, dijo Spacey con humildad frente al Tribunal de la Corona en Southwark después de agradecer a algunos miembros del jurado que lo recibieron en el vestíbulo. “Estoy enormemente agradecido con el jurado por haberse tomado el tiempo de examinar toda la evidencia y todos los hechos cuidadosamente antes de llegar a su decisión”.
El extenso testimonio de Spacey tuvo su clímax cuando se le entrecortó la voz al contar cómo no ha tenido trabajo por seis años desde que surgieron las acusaciones de abuso sexual, en medio del movimiento #MeToo en Estados Unidos en 2017.
“Mi mundo se vino abajo”, declaró Spacey. “La opinión pública se hizo una idea apresurada, y antes de que surgiera la primera pregunta perdí mi empleo, perdí mi reputación, lo perdí todo en cuestión de días”.
Spacey enfrentó nueve cargos, incluyendo varios de agresión sexual y un cargo por hacer que una persona participara en una actividad sexual con penetración sin consentimiento.
El veredicto se produjo unos 20 minutos después de que los miembros del jurado dijeran que estaban en un punto muerto y el juez les dijera que podían llegar a veredictos sin unanimidad, una disposición permitida en los casos penales ingleses.
El juez Mark Wall le dijo al panel de nueve hombres y tres mujeres que podrían llegar a un veredicto si al menos 10 de los 12 miembros del jurado estaban de acuerdo. Deliberaron casi 12,5 horas durante tres días en un juicio que duró casi un mes.