Ludovico Einaudi cautiva al público mexicano en el Metropólitan

Con una increíble técnica de ejecución en el piano, un espectáculo lleno de contrastes mediante proyecciones abstractas en pantallas al inicio de cada canción y diversos sonidos ejecutados por músicos profesionales, el italiano Ludovico Einaudi cautivó ayer por la noche al público del Teatro Metropólitan.

El pianista y compositor se  presentó en la Ciudad de México como parte de su gira  “Essential Einaudi”.

Durante el recital deleitó a la audiencia con  música de su álbum de estudio de “Elements” y de algunos de sus discos más importantes como “Le “Onde”, “Eden Roc”, “Divenire”, “Una Mattina”, “Nightbook” y “In a Time Lapse”.

Desde el inicio de  su interpretación dejó  sin palabras al público presente, quien parecía estar hipnotizado al escuchar las armonías y los matices emitidos en cada una de las piezas ejecutadas por Ludovico Einaudi acompañado de cinco músicos que tocaban diversos instrumentos.

Cada uno de sus músicos poseía al menos tres instrumentos que iban alternando conforme avanzaban las canciones. Entre los que destacaban por sus matices estaban los violonchelos acústico y eléctrico, guitarras, bajo, diversas percusiones, teclados, un triángulo con forma de arpa y un instrumento que al ser tocado bajo el agua de una pecera emitía un sonido similar a la voz de una soprano.

Ludovico Einaudi ofreció un recital variado donde mostró una gran fuerza interpretativa  con una gama de géneros amplia que va desde música pop, rock, folk, electrónica y música del mundo.

Como parte de los efectos utilizados durante el concierto se empleó luz blanca reflejada sobre pedazos de metal para dar la impresión de flashazos mientras figuras abstractas se proyectaron en la  pantalla.

El concierto comenzó tras la tercera llamada, el escenario se pintó de azul, la pantalla mostró algo parecido a nubes en movimiento, el público se puso ansioso ante la posible aparición del artista que finalmente comenzó a tocar la primer pieza.

Posteriormente, el escenario cambio a color  gris, después a naranja con azul, seguido de color negro, regreso al naranja y después fueron proyectadas hermosas imagenes abstractas.

Finalmente el pianista y compositor se despidió del público mexicano, agradeció a todos y salió del escenario, ante lo anterior parte del público comenzó a irse, minutos después Ludovico Einaudi regreso a presentar su última pieza llena de fuerza, con luces muy brillantes en el escenario e imágenes en movimiento en la pantalla, cuando la ejecución llegó a un punto explosivo, terminó el concierto y el público aplaudió de pie unos cuantos minutos al artista.