Lupita D’Alessio, una madrina de lujo

Ciudad de México. - Se apagan las luces. Inmediatamente el lugar se llena de aplausos de gente que, conmovida, se pone de pie porque lo que acaban de ver es una mezcla de trabajo, esfuerzo, sorpresa y fe.

Este viernes se cumplieron 400 representaciones de “El Hombre de la Mancha” en un teatro lleno que se dejó encantar por El Caballero de la triste figura.

El público acompañó primero a Cervantes en prisión y luego siguió al Quijote y a Sancho por los campos, en sus batallas con molinos de viento, en su encuentro con Dulcinea y su deseo de ser armado caballero.

El silencio y las lágrimas también envolvieron a la gente cuando El Quijote peleó con el caballero de los espejos y olvida quién es, cuando se convierte en Alonso Quijano y cae en la peor de las locuras, como él mismo dice en una parte de la historia.

“Demasiada Cordura puede ser la peor de las locuras, ver la vida como es y no como debería ser”.

Debajo del Quijote, de Alonso y de Cervantes estuvo Ernesto D’Alessio, un apasionado de estos clásicos que en su carrera ya ha hecho obras como “Los Miserables”. Este viernes, celebró junto al elenco, junto al público y junto a su familia una función más, ya que fue Lupita D’Alessio la encargada de develar la placa.

“Esta obra refleja un poco nuestra vida, nunca perdimos la fe”, le dijo a su madre.

“Hace rato el Señor me habló a mi corazón me dio unas palabras para ti, me dijo que echa tu pan sobre las aguas y después de mucho tiempo lo recogerás y ese pan ahora lo estás recogiendo tú mijo, me siento muy orgullosa de ti”, compartió Lupita.

También aseguró que quien develaba la placa esa noche no era ella, sino los actores encargados de hacer esa magia cada noche.

“Me da pena llegar a estas tablas porque estas son tablas que forman actores de teatro, y me da pena porque yo vengo de un género comercial y al ver esto es como ¿qué hago aquí? muchas gracias por darnos tanto talento en la música, los textos de Miguel de Cervantes son maravillosos” dijo.