Manola Díez, conocida actriz mexicana, se apartó de la televisión debido a un accidente que sufrió su hijo, lo que la llevó a centrarse en su cuidado. Regresar al mundo artístico ha sido un desafío para ella. En este proceso, intentó contactar a Yordi Rosado, con quien colaboró en el programa 'Otro rollo', buscando su apoyo para ser entrevistada y así recuperar visibilidad ante el público. Sin embargo, Rosado no accedió a su petición, argumentando que no la considera suficientemente vigente en el panorama artístico actual.
En un adelanto del programa en el que 'El Burro' Van Rankin la entrevistó, Manola recordó cómo, tras su intento de reintegración en la televisión mexicana, se dirigió a su ex compañero para solicitar su ayuda. Desde la emisión del programa, se espera que se revelen más detalles sobre esta experiencia. No es la primera vez que la actriz comparte esta situación; en una entrevista previa con José Eduardo Derbez, Díez expresó su dolor y desilusión ante la negativa de Rosado, considerando que su relación de años en 'Otro rollo' le confirió una cercanía que hacía difícil aceptar su rechazo.
Manola relató que la intención de acudir a Yordi Rosado surgió tras varios desafíos personales. Su hijo, tras sufrir un accidente a los seis años, quedó con discapacidad visual, lo que la llevó a priorizar su atención y cuidado. En este contexto, dejó su carrera en un segundo plano para estar presente en los momentos críticos de su vida. Al retomar la idea de volver a la televisión, decidió hablar con Manolo Fernández, productor de los programas de Rosado, buscando una oportunidad de ser aceptada en su podcast, con la esperanza de reactivar su carrera.
A pesar de la larga amistad que la unía con Yordi, la respuesta que recibió fue desalentadora. Manolo Fernández le comentó que Rosado se encontraba enfocado en entrevistar a figuras que consideraba más relevantes, lo que resultó en una fuerte decepción para Manola. Las emociones la abrumaron, reflexionando sobre cómo la situación representaba un golpe a su confianza y relación de amistad con Rosado. Con este relato, Manola Díez continuaba compartiendo su historia, marcada por desafíos personales y profesionales en la búsqueda de su lugar en la industria del entretenimiento, mientras lidia con las consecuencias del accidente que transformó la vida de su familia.