Hijo de Paquita la del Barrio pone a la venta cantabar de la cantante

Miguel Gerardo, hijo mayor de Paquita la del Barrio, decidió vender el cantabar familiar por costos y ubicación.

CIUDAD DE MÉXICO, febrero 18 (EL UNIVERSAL).- Mientras los dos hijos menores

de Paquita la del Barrio

esperan que su hermano mayor, Miguel Gerardo

, siga con el legado

de Casa Paquita

, el exmánager de la cantante afirma que el cantabar ya ha sido puesto a la venta por el primogénito de la artista.
Este martes se cumplió el primer aniversario luctuoso de la cantante, por lo que "Ventaneando" contactó a Paquito Torres, como es conocido el representante de la artista, quien reveló al vespertino que el restaurante de la cantante, en donde ella se presentaba totalmente en vivo, dejará de ser parte de la familia.
Esto debido a que Miguel Gerardo, el hijo mayor de la cantante -quien heredó el cantabar-, decidió ponerlo a la venta.
A consideración de Paquito Torres, esto es la opción más viable para el hijo de Paquita, pues considera que por las dimensiones del lugar, así como por su ubicación, se requiere de una gran inversión mantener el negocio en actividades.
"Realmente, familia de Paquita ya nadie vive en la Ciudad de México y, para echar a andar un negocio, tienes que tener gente de mucha confianza, tú mismo tienes que estar ahí y (para Miguel) sería difícil; a lo mejor (si lo convirtiera en) un museo, no sería redituable, realmente la manutención es muy costosa", expresó.
Pero mientras el exmáganer de Paquita tiene conocimiento de las intenciones de Miguel Gerardo, en lo que respecta a sus hermanos, Javier Gerardo y Martha Elena, no están enterados de que el restaurante ya está a la venta, como dieron a entender en sus recientes declaraciones.
Javier Gerardo y Martha Elena asistieron este martes, a la develación de una placa, colocada en el parque al que se le dio el nombre de la cantante; ahí, fueron cuestionados por "Ventaneando" acerca de cuál es el destino que les gustaría que tuviera Casa Paquita, ahora propiedad de su hermano mayor y, sin estar seguros de los planes de este, ambos señalaron que desean que siga siendo parte del legado de su madre.
"Uy, (me gustaría) que se abriera y que siguiera eso que mi mamá trabajó con tanto esfuerzo, y mi papá también; mi mamá pensaba reabrirlo, pero ya no pudo, pero (me gustaría) que se quedara en la familia, así es, pero bueno..., ya no está en mí, ya se verá", dijo Martha Elena.
En el caso de Javier Gerardo, expresó que, si bien, le gustaría que el cantabar siga siendo parte del patrimonio familiar, es consciente de que es parte de lo que Miguel Gerardo heredó, por ello sabe que será su hermano quien decida qué es lo más conveniente para él y sus hijos, en cuanto a esa propiedad y sus funciones.
"Él tomará las decisiones pertinentes, si reabrirlo, hacer una gran reapertura, no sé cómo piense él manejarlo, por lo pronto no tengo una idea muy clara de que se esté vendiendo, pero finalmente son las decisiones que cada uno toma en lo que, mi madre nos hizo gran favor de dejarnos, finalmente, eso es lo que haría feliz a mi mamá, que hagamos lo que queramos hacer con lo que nos dejó, que sea lo mejor para nosotros, para nuestros hijos, sus nietos".
Javier Gerardo, por su parte, heredó el hotel restaurantePaquita, ubicado en Altolucero, Veracruz, de donde era oriunda su madre; en la actualidad, está encargado de la administración del lugar, como informó.
En lo que respecta a Martha Elena, confirmó que la distancia con su hermano mayor continua pues, si bien, aclaró que no tienen ninguna diferencia, la realidad es que, desde hace muchos años, él decidió distanciarse de ellos.
"Mi hermano Miguel, el mayor, siempre ha sido desapegado, un poquito de nosotros, eso ya hacía tiempo, pero con mi hermano Javier, sí, siempre nos hemos llevado mejor, a mi mamá siempre sufrió por eso, pero fue una realidad".