Ciudad de México. - Con una fuerte postura en defensa de los derechos de los animales, en una noche mágica y llena de sorpresas, el cantautor británico Morrissey engalanó el Auditorio Nacional, llenando de nostalgia y alegría a los miles de fanáticos presentes, que cantaron y bailaron al ritmo del estilo pop, rock y alternativo, que lo caracteriza.
Bajo la prohibición de vender cualquier tipo de carne en el recinto y con videos en defensa de los animales, como los toros, se presentó ante un Auditorio casi lleno, en donde le aplaudieron sus convicciones, mientras interpretaba temas más exitosos de su carrera.
A las 20:30 de la noche, se anunció la tercera llamada, con lo que se proyectaron videos de artistas de épocas, desde los años cuarenta a ochenta, para amenizar la espera de Morrissey. Y fue en medio de videos que el intérprete británico apareció en el escenario a las nueve de la noche, haciendo gritar de euforia a la audiencia presente.
“Gracias yo estoy feliz”, dijo en español, comenzando a cantar “Alma matters” en la que el cantante se acercó al público que se encontraba en primera fila para darles la mano.
Mientras el público gritaba “Morrissey, Morrissey” el gritaba “México, México” y así comenzó a cantar “I wish you lonely”, prosiguiendo con temas como, “Is it really so strange” de los The Smiths. Haciendo que la audiencia gritara y cantara eufóricamente.
Con una gran producción escénica, se iluminó el escenario con luces en forma de escudos que se iluminaban de diferentes colores al ritmo de la música, y junto a diferentes visuales que se proyectaban en la pantalla, hicieron que el espectáculo fuera algo sin igual.