La cadena, fundada en 1981, privilegiaba sonidos ligados al rock, la new wave y el heavy metal. En su programación destacaban nombres como Phil Collins, Duran Duran, Tom Petty y Def Leppard.
Los artistas negros aparecían de forma esporádica y solo cuando su propuesta coincidía con ese perfil. Aunque hubo casos como Stevie Wonder, Tina Turner o Prince, su presencia no formaba parte de la rotación habitual.
En ese escenario, la negativa a "Billie Jean" no era extraño por las políticas del canal. El cambio llegó con la intervención de Walter Yetnikoff, entonces presidente de CBS Records. El ejecutivo planteó una advertencia directa, si MTV mantenía su postura, retiraría del canal a todos los artistas de su catálogo.
Distintas versiones coinciden en ese ultimátum, incluso retomado en la película "Michael". La presión surtió efecto. Para marzo de 1983, mientras la canción alcanzaba el primer lugar del Billboard Hot 100, el videoclip comenzó a transmitirse de forma constante.
El impacto fue inmediato. Por primera vez, un artista negro no solo aparecía en MTV, también ocupaba su rotación principal.
Años antes, figuras como Rick James habían cuestionado públicamente la exclusión en la cadena, sin lograr un cambio de fondo.
En 1984, MTV lanzó los MTV Video Music Awards, donde el videoclip de "Thriller", dirigido por John Landis, se consolidó como un referente del formato. La relación entre el canal y Jackson se fortaleció con el tiempo.
En 1988, el artista recibió el premio Video Vanguard, que después adoptó su nombre. Sus presentaciones en la cadena, incluida la de 1995, quedaron como parte de la memoria de la televisión musical.
"Billie Jean", lanzada en enero de 1983 como segundo sencillo de "Thriller", no solo consolidó a Michael Jackson como solista, también redefinió el sonido del pop de la época.
Escrita por el propio Jackson y producida junto a Quincy Jones, la canción mezcla R&B, funk y post-disco con una narrativa marcada por la paranoia y la negación: la historia de una mujer que asegura que él es el padre de su hijo.
El tema alcanzó el número uno del Billboard Hot 100 y se convirtió en uno de los sencillos más vendidos de ese año, además de impulsar el fenómeno global de "Thriller", que terminaría como el álbum más vendido de todos los tiempos.