Ofrece Huasteca su música para Día de Muertos

La Fonoteca Nacional resguarda y difunde el patrimonio sonoro

CIUDAD DE MÉXICO.- El Xantolo es una de las más simbólicas celebraciones de Día de Muertos que ocurre en la Huasteca, esa región mexicana que comparten seis estados: el norte de Veracruz, el sur de Tamaulipas, el sureste de San Luis Potosí, el norte del Puebla, algunas zonas de Querétaro y Guanajuato, y sobre todo la parte este de Hidalgo, entidad donde el Xantolo es la tradición más importante con la que se celebra el Día de Muertos, que incluye gastronomía, danzas y música.

Xantolo, nahuatlismo del latín sanctorum, es una fiesta en honor a los difuntos, que celebran los pueblos huastecos; ante todo es la tradición más importante de esta región, que ha permanecido viva y que desde el siglo pasado ha despertado el interés de antropólogos, etnólogos y etnomusicólogos.

Entre las instituciones que resguardan materiales grabados sobre cantos y música de difuntos del Xantolo se encuentra la Fonoteca Nacional de México, que en su acervo tiene grabaciones de la música que interpretan nahuas, tének, totonacos y mestizos, que además se pueden conocer y escuchar a través de su página web. 

En dicha sección se ofrece para todos los escuchas, de manera libre y gratuita, una de cantos y melodías fúnebres seleccionada por el etnomusicólogo Camilo Camacho, quien propone al menos diez piezas de diferentes grupos y regiones, que te recomendamos escuchar para conocer la riqueza sonora de México, pero también ver cómo la música puede tender un puente con nuestros difuntos.

Entre los cantos de muertos está “Cuicat para Xantoloj” del pueblo indígena nahua interpretada por Pedro Pablo Hernández Hernández, en el arpa; y Santos Juan Hernández Hernández, en la jarana; grabada en 2003en Coinale, Panacaxtlán, Huejutla, Hidalgo.

Otra de las piezas es “Danza nukub son de K’ elab it’Ad cuaresma”, del pueblo indígena tének, interpretada por José Obispo Trinidad Guadalupe, flauta; y José Zacarias, tambor; procedentes de Tampamolón Corona, San Luis Potosí, que fue grabada en 1992; además está “Vinuete sin nombre” del pueblo indígena nahua, con interpretación de Melesio Izaguirre Reyes e Ignacio Izaguirre Reyes, violín; y Germán Torres, guitarra sexta, de Tamasopo, San Luis Potosí, grabada en 1990.