San Sebastián.- El actor británico Robert Pattinson, protagonista de “High Life”, último filme de Claire Denis que compite en el Festival de San Sebastián, dijo ayer que ya se ha acostumbrado a que el público opine “un año una cosa, y al siguiente, otra” sobre su trabajo. “Es como una marea”, consideró.
“Desde que me convertí en actor, encuentro que todos los papeles que he hecho son muy personales, pero de eso se trata, ¿no? Esto (la opinión del público) -ha dicho- es como una especie de marea, no tenemos control sobre ello, pero agradezco a algunas personas el trabajo que he podido hacer con ellos en los últimos años”.
Así respondió Pattinson en una rueda de prensa en la que se le preguntó por el presunto “estigma” que le habría causado en su carrera representar durante años al vampiro Edward Cullen en la saga “Twilight”, un papel que, por otro lado, le lanzó al estrellato.
SIN ESTIGMA
“No pensaba que tuviera ningún estigma, eso lo piensan los demás”, zanjó el británico, quien acompañaba en la sala de prensa del Kursaal a la directora Claire Denis y a sus compañeras de reparto Juliette Binoche, Mia Goth y Agata Buzek.
Coproducida por Francia, Alemania, Reino Unido, Polonia y EEUU, “High Life” es una cinta de ciencia ficción donde un grupo de jóvenes condenados por crímenes espantosos en la Tierra cambian sus penas por la de ser conejillos de indias y navegar sin retorno en una nave espacial en busca de un agujero negro.
Según explicó Denis, hubo muchos contactos con astrofísicos para tratar de entender la magnitud de tal empresa, aunque después reconoció que quizá no sea posible explicar todo eso fácilmente.
De hecho, los actores reconocieron que se metieron en la película sin entender muy bien el guion, aunque eso a Pattinson, por ejemplo, le dio una gran libertad. “Es muy refrescante hacer una película en la que no hay una expectativa específica por parte de la directora, ni siquiera del guion; trabajar en algo en lo que no puedes fracasar evita esa ansiedad”, consideró el actor.