Ciudad de México.-- Del grito “¿soy o no la italiana más chingona en México?” al instante en que pidió un celular prestado para recordar la letra de “Un proyecto de vida en común”, Laura Pausini se apropió de la noche.
La lista original de canciones a interpretar en la Arena Ciudad de México tenía como título “Citta del Messico” y más de 40 títulos, la mitad metidas en medleys.
“¡Esta noche lo quiero dar todo, las cosas no me gusta dejarlas a medias!”, exclamó Laura ante su público nacional, que la sigue desde hace más de 20 años.
Vestida con un traje sastre oscuro, la italiana, como reza el dicho romano, llegó a la Arena Ciudad de México, vio y venció.
Arribó cargando bajo el brazo los temas iniciales “Nadie ha dicho” y “Está allá” y media docena de músicos, más tres coristas.
“¿Saben lo que siento esta noche? ¡Todo con el corazón!”, gritó, mientras el grito de apoyo de los asistentes se estrelló contra la cúpula del inmueble.
La lluvia respetó la cita musical, pero los revendedores apostados en las cercanías la pasaron mal. Desde la estación de metro gritaban tener boletos a menos del costo de taquilla y lo cumplían.