Los Ángeles. - Fue el gran momento del almuerzo de los Oscar: Javier Bardem subió al escenario para tomarse la foto con el resto de nominados y, a continuación, el presentador llamó a Penélope Cruz. La sala rompió en aplausos y la pareja no contuvo la emoción al posar juntos en una imagen histórica.
Los españoles recibieron infinidad de saludos, cumplidos y abrazos durante el almuerzo de la 94 edición de los Óscar (conocido como Oscar nominees’ luncheon) que, apenas sin restricciones por la pandemia, volvió a reunir en el hotel Fairmont de Los Ángeles a varias de las estrellas más importantes de Hollywood.
Guillermo del Toro, Will Smith, Kristen Stewart, Benedict Cumberbatch, Jessica Chastain, Steven Spielberg y Bradley Cooper fueron algunos de los invitados a la comida.
También acudieron músicos como Billie Eilish y su hermano Finneas, candidatos a mejor canción por “No Time To Die”, y Lin-Manuel Miranda, autor de la banda de “Encanto”.
El evento, que el año pasado no se pudo celebrar por pandemia, dio el pistoletazo de salida a la recta final de los Oscar, apenas días antes de que comience la votación final.
A diferencia de otros años, la Academia no tomó la tradicional foto de nominados. En su lugar, subió a candidatos al escenario para que se retrataran en grupos más pequeños.
Pero, tuvo el detalle de ubicar a Cruz y Bardem en la misma foto, a pesar de que son candidatos por proyectos diferentes (ella por “Madres Paralelas” y él por “Being The Ricardos”).
El instante fue aún más especial porque Alfred Molina, actor británico de origen español, fue el encargado de anunciar los nombres. Primero llamó a Bardem, recibido con gran ovación, y luego a su “querida Cruz”, palabras tras las que el Bardem exclamó un “¡anda!” repleto de alegría y sonrió a su mujer.
Fueron los invitados que se arremolinaron para capturar el momento, incluida Jessica Chastain, también candidata por “The Eyes of Tammy Faye” y compañera de Cruz en “The 355”. Tras la foto, las dos se fundieron en un largo abrazo.
A su llegada al evento, Cruz contó que se encontraba “muy bien” y “muy feliz” al estar de vuelta en Los Ángeles.
El cariño que Hollywood tiene por los españoles se hizo evidente en su mesa, una de las más concurridas y en la que compartieron charla con Steven Spielberg.
Frente a ellos estaba Will Smith, último en llegar, pero pletórico y dispuesto a tomarse un “selfie” con todo el que se lo pedía mientras caminaba entre las mesas para saludar a compañeros como Denzel Washington y Aunjanue Ellis.
Otros, como el cineasta italiano Paolo Sorrentino y el mexicano Guillermo del Toro, prefirieron mantener conversaciones más largas en sus mesas.