Con varias décadas de experiencia en el circuito informativo sudamericano (colaborando en cadenas de gran cobertura como Radio Mitre y la señal de televisión por cable LN+), el abogado de profesión acumula un historial considerable de amonestaciones públicas y enfrentamientos verbales con diversos actores sociales, políticos y artísticos de su propio país.
La proyección de su discurso hacia el exterior suele generar fricciones diplomáticas y ciudadanas cotidianamente, debido a que el comunicador adopta posturas nacionalistas extremas que desacreditan las realidades de otras naciones del continente.
Sus críticos señalan de manera frecuente que este tipo de intervenciones despectivas forman parte de una estrategia deliberada para elevar los índices de audiencia (aprovechando el descontento o el nacionalismo de su base de seguidores local). La reciente agresión verbal hacia el pueblo de México se suma a una lista de controversias internacionales que definen su identidad profesional ante la opinión pública global.
La reacción de la comunidad digital mexicana e internacional se manifestó de forma contundente en las últimas horas mediante comunicados de rechazo y denuncias públicas en redes sociales. El malestar generalizado radica en que las declaraciones del presentador argentino no se limitaron a una crítica hacia el desempeño deportivo, sino que escalaron hacia un juicio de valor general sobre la identidad de toda una población.
Diversos creadores de contenido y usuarios independientes lamentaron que figuras con acceso a concesiones de espectro masivo promuevan estereotipos negativos que vulneran la convivencia armónica entre comunidades hermanas.
A pesar de las múltiples solicitudes de aclaración o disculpa exigidas por los usuarios en internet, el entorno del conductor mantiene una postura de hermetismo absoluto, lo que incrementó las peticiones de boicot hacia los espacios publicitarios de las empresas que financian sus programas.