Ciudad de México. - Desde que tenía 4 años, Reyli Barba supo que la música era aquello que lo movía, la que le permitía decir lo que sentía y desde entonces ya soñaba con dedicarse a ella toda su vida.
Pero con el éxito, también los excesos llegaron, lo que le hizo atravesar una de las partes más oscuras de su vida. Hoy no se arrepiente, a sus casi 50 años, el cantante asegura que tanto las experiencias buenas como malas lo han hecho una persona “más vieja y sabia”.
“Siempre quise dedicarme a esto, lo tenía claro desde niño, lo que no me advirtieron fue lo que llega con el reconocimiento. Tuve mi época de excesos, ya lo saben, no me enorgullezco de eso, pero también es algo que tenía que vivir para encontrar a Reyli y convertirme en esto que hoy soy”.
El compositor reconoce que, aunque la fama no le llegó de la noche a la mañana, cuando esta llegó no supo cómo manejar la popularidad y el éxito, algo que le afectó.
“Sin duda todo hizo daño. Tuvo que llegar, lo hizo y cumplió su misión en mi vida. Ahora me estoy reencontrando con la oportunidad de quedarme para siempre en la música y en el corazón de la gente”.
“Me sirvió para encontrarme como persona y hallar el camino que deseaba. Agradezco a Dios cada momento que me ha dejado vivir. No me quejo, tampoco echo culpas y menos responsabilizo a nadie”, expresa en tono sincero.
Aunado a su experiencia, con la pandemia vivió época de introspección y reflexión que lo condujo a tener un proyecto personal independiente, aunque aún sigue con su disquera.
El desafío consiste en lanzar un tema cada mes del año para que en diciembre estén en línea las 12 melodías que compondrían su nuevo disco.