En el trascendido, se asevera que, antes de que tomasen la decisión de separarse, la pareja habría intentado una reconciliación, especialmente, por el bienestar de Sidney, su hijo de tres años pero que, tras algunos intentos, acordaron que lo mejor era que su relación llegara a término.
"Intentaron que la relación funcionara, sobre todo, por el bien de su hijo, pero finalmente decidieron que la separación era la mejor opción", dijo la fuente.
La fuente también habló que pese a los problemas que Kelly tuvo con el alcohol en el pasado, se mantiene sobria y en el camino para superar el duelo que ha supuesto para ella la muerte de Ozzy Osbourne, quien perdió la vida en julio del año pasado.
La última aparición pública de Kelly y Syd fue en febrero pasado, durante la alfombra roja de los Premios Grammy, donde se le rindió tributo a su progenitor, líder de Black Sabbath.
En ese momento, la cantante indicó que no podía expresar con palabras lo que representaba ese homenaje para ella, debido a que sabía que el legado de "el Príncipe de las Tinieblas" lo merecía; también se sinceró haciendo referencia a que el proceso de su duelo no estaba siendo nada sencillo.
"Para ser honesta contigo, no te voy a mentir, la gente dice ´oh, estoy genial´, yo... yo no lo estoy haciendo tan bien, es la cosa más dura que he atravesado en mi vida, pero lo estoy pasando, haciendo todo lo que podemos, sólo dejar su legado y ser felices".
Mientras Kelly hablaba, Sid sólo observaba y se retiró junto a su pareja al terminar la entrevista.
Osbourne y Wilson se conocieron en 1999, cuando ella tenía 15 años y el músico tenía 22 años.
Esto debido, o a propósito, del Ozzyfest, el festival musical que fundaron Ozzy y Sharon y en que el participó Slipknot. Desde ese momento, los jóvenes se hicieron muy buenos unidos y, luego de 23 años de amistad, dieron a conocer que habían comenzado una relación amorosa que, pronto, se convirtió en una familia, cuando nació Sindney, su único hijo que, en la actualidad, tiene tres años.