Neill finalmente logró encontrar una terapia que le dio resultados positivos y lo dejó libre de cáncer: "Esto resultó ser una gran suerte para mí. La semana pasada me hicieron todos los escáneres y estoy contento, de hecho encantado, de decir que no hay cáncer en mi cuerpo. Todos estamos sorprendidos", dijo.
El actor añadió que, en sus momentos más críticos, incluso se sentía perdido: "Parecía que me iba a morir, lo cual, obviamente, no era lo ideal", declaró a la cadena australiana 7News en un video que también fue compartido en sus redes sociales.
El intérprete fue tratado con una terapia avanzada llamada CAR-T, en la que se modifican genéticamente las células sanguíneas del paciente para que combatan el cáncer y destruyan las células malignas.
De acuerdo con la American Cancer Society, se trata de un tipo de tratamiento que puede ser útil en algunos tipos de cáncer, incluso cuando otras terapias dejan de ser efectivas.
"Es hora de que haga otra película", señaló Neill, al expresar su entusiasmo tras la noticia.
Asimismo, recordó que durante el proceso se sintieron en incertidumbre: "Nadie sabía exactamente lo que podíamos esperar (...). Todavía estoy procesando esta información milagrosa", comentó.
Neill hizo público su diagnóstico en 2023, cuando fue detectado con linfoma angioinmunoblástico de células T.
El actor comenzó a experimentar inflamación en los ganglios linfáticos y, posteriormente, retomó su papel de Alan Grant en la película de 2022 junto al elenco original.
En ese momento, señaló que no temía a la muerte, aunque le preocupaba no poder ver crecer a sus nietos y disfrutar del fruto de su trabajo.