Shailene Woodley espíritu aventurero

Protagonista del filme de supervivencia “Adrift”

Los Ángeles. - Amante de la naturaleza, creativa, soñadora, un espíritu libre... Así es Shailene Woodley, pero también Tami Oldham, mujer real a la que encarna en “Adrift”, un filme de supervivencia que rodó en pleno océano: “Me da más miedo el tráfico de Los Ángeles”, dijo.

“Soy muy similar a ella. Me convertí en el personaje, pero considero que estoy conectada a ella de forma natural. Me veo reflejada en todo aquello de lo que ella está compuesta”, comentó la intérprete de 26 años en un encuentro con un reducido grupo de medios.

“A los 20 años también recorrí el mundo con mochila a cuestas y durmiendo en trenes. Entendía profundamente su espíritu desde un nivel psicológico. Con otros papeles encuentro que es más difícil conectar, pero en este caso me resultó algo orgánico”, señaló.

Trama

El filme, de estreno el viernes, se basa en la historia real de Oldham y Richard Scharp (Sam Claflin), dos marineros que en 1983 cruzaron el océano desde Tahití hasta San Diego en un velero llamado Hazaña, hasta que un huracán jamás registrados convirtió el viaje en pesadilla.

“Me da más miedo el tráfico de Los Ángeles que el mar abierto”, dijo entre risas la actriz, que no necesitó de especialistas para rodar sus escenas bajo el agua. “El océano siempre me ha transmitido paz. Para mí es relajante. Crecí en el agua, pero no soy de hacer surf. Prefiero nadar. Sentir la sal en mi piel durante tres meses de rodaje fue mágico”, añadió.

El filme, dirigido por el islandés Baltasar Kormákur, se basa en el libro “Red Sky in Mourning: A True Story of Love, Loss and Survival at Sea”, adaptado para el cine por hermanos Aaron y Jordan Kandell (“Moana”).

Los Kandell son amigos de Woodley desde “The Descendants” y no dudaron en hacerle llegar el guion, ya que conocían su espíritu aventurero.

Productora

“La historia me alucinó y el romance entre ambos personajes me conmovió. Solo podía pensar en llevar al cine su experiencia y disfrutarla como espectadora. Según avancó el rodaje me involucré más en todos los aspectos. Quería asegurarme de que hacíamos justicia a Tami”, reconoció. Esa es la razón por la que posee el crédito de productora en la cinta.

“La colaboración con Baltasar fue profunda. Luché por proteger su visión y me permitió añadir ciertas cosas al guion. Al final ese esfuerzo sobrepasó mis responsabilidades como actriz y ahora incluso opino sobre la campaña publicitaria del filme”, señaló divertida.

“Siempre quise producir. Eres como el alquimista del proyecto, encargado de elegir sus componentes, mezclarlos y guiarlos en el camino, pero la clave es dejarles hacer. Darles confianza para desarrollar su labor de forma conjunta”, sostuvo.