Shakira ha decidido no operarse de las cuerdas vocales, ya que al parecer existía un 80% de posibilidades de que perdiera su característica voz.
La intérprete ha optado por una opción menos agresiva que consiste en un tratamiento de cortisona, un mes sin hablar y, a partir del segundo mes, un tratamiento con un foniatra que le va a durar hasta el mes de abril o mayo, según reveló el paparazzi Jordi Martín.