Silvia Pinal a 70 años en la pantalla grande

Ciudad de México. - “¡Eres bruta, eres estúpida!”, escuchó Silvia Pinal, de entonces 17 años, en sus primeras apariciones en un set cinematográfico.

El productor Miguel Contreras Torres la había seleccionado para el elenco de “Bamba”, donde sería una joven embarazada por el antagónico. Era un papel regular, lo suficiente para ser anunciada en los créditos, pero el cineasta también era abusivo con ella.

“¡Fue grosero conmigo ese viejo horroroso! Me regañaba mucho, digo, yo estaba verde, lo reconozco, pero de eso a que me gritara y regañara, era por ser violento. Cuando uno inicia y no se sabe cómo hacer algo y sólo te insultan, entonces te pones peor”, recuerda.

En 1949 saltó al cine y su nombre comenzó a promoverse en cartelera de periódicos.

El 26 de mayo de ese año salió en “El pecado de Laura”, con Abel Salazar y Meche Barba, con quienes no convivió tanto en ese momento. “¡Qué espantoso!”, bromea Pinal al recordar que esta semana se cumplen siete décadas de su entrada a la pantalla grande.

“Esas primeras películas fueron difíciles, me decían que llorara y pues no tenía ganas, entonces me decía el señor Torres que no se trataba de tenerlas, sino que debía hacerlo”.

“No es que quisiera entrar al cine, lo hice porque era lo mejor que podía hacer; en aquel momento estaba haciendo teatro, empecé en el Ideal con papeles chiquitos y luego cuando empecé con cosas mejores, fui subiendo; la televisión entonces estaba muy verde”, señala.

Desde su lanzamiento en salas, contabiliza centenar de filmes. Lo hizo con Pedro Infante, a quien le gustaban los tamales y no le importaba comerse todos, dejándola sin comer, pues ella estaba ocupada rodando sus escenas.