"Yo aquí estoy, yo soy una buena hermana, soy una buena madre, soy una buena hija, yo tengo los brazos abiertos para toda mi familia, cuando quieren estar conmigo, están, cuando no quieren estar, pues no están, y ya no me molesto, ni porque están o porque no están".
Franca, expresó que, en la actualidad, sí existe un tipo de distanciamiento con Alejandra y Luis Enrique, pero aclaró que no se trata de un desapego orillado por diferencias, sino porque sus estilos de vida les impide verse con más frecuencia.
"Claro que hay distanciamiento, en el sentido que no nos podemos ver todo el tiempo, ni podemos estar todo el tiempo juntos, pero eso no quiere decir que no estemos peleados, yo aquí estoy", precisó.
También desmintió estar en desacuerdo con que sus hermanos estén en búsqueda de poner a la venta la casa del Pedregal, que doña Silvia Pinal (QEPD) legó a Alejandra, pues coincide con la idea de que venderla es lo más conveniente, esto debido a que, mantenerla en buenas condiciones, resulta muy costoso.
"Ya lo habían planeado mis hermanos, vender la casa, es una casa muy grande, gasta muchísimo".
Fue entonces que se le cuestionó acerca de si ella no estaría interesada en adquirir la propiedad y, sincera, reconoció que no cuenta con la cantidad de dinero suficiente para hacerse de una casa como la que dejó su madre.
"¿Con qué ojos, mi divina tuerta?, no y ¿pa' qué me voy a meter yo en esa bronca?, no, no", indicó.
A la postre, aclaró que, si construyó su casa, en el mismo terreno de su madre, fue porque doña Silvia así se lo pidió y no porque ella buscara beneficiarse del inmueble.
"Yo me fui a vivir ahí porque mi mamá me lo pidió, no porque yo tuviera que andar mendigando una casa".