Ortiz enfrenta 14 delitos graves, incluyendo intento de asesinato, ya que las autoridades calificaron el ataque como "intencionado, deliberado y premeditado". Además, enfrenta nueve cargos por agresión con un arma semiautomática y tres por disparar contra una vivienda habitada. En el momento del tiroteo, dentro de la residencia se encontraban Rihanna, su familia y dos empleados. Los impactos también alcanzaron una caravana estacionada en la propiedad.
Ortiz compareció el martes 10 de marzo ante un tribunal del condado de Los Ángeles para la lectura de cargos y su declaración de culpabilidad. El abogado de la acusada, Jamarcus Bradford, inicialmente se declaró inocente en su nombre, pero luego retiró la declaración. La siguiente audiencia está prevista para el 25 de marzo, cuando se definirá el futuro legal de la mujer.
Si Ortiz es declarada culpable, podría ser condenada a cadena perpetua en una prisión estatal. Actualmente tiene una fianza de 1,8 millones de dólares, inferior a los 10,2 millones que se le impusieron inicialmente. Además, se le ordenó mantenerse alejada de Rihanna y del rapero A$AP Rocky.
TMZ reportó que el lunes, la intérprete fue vista saliendo de su casa en Los Ángeles, asistida por su personal mientras cargaba varias bolsas hacia un vehículo antes de dirigirse al aeropuerto de Van Nuys, donde despegó en un jet privado. Esto generó especulaciones sobre si buscaba distanciarse rápidamente del lugar, aunque no se ha confirmado si el viaje ya estaba planeado o si fue una decisión influenciada por el incidente.