Ciudad de México. - A finales de la década de los 30, justo en el periodo de la Segunda Guerra Mundial, la familia de Verónica Langer emigró de Viena hacia Argentina porque, debido a su origen e ideología, su vida corría peligro.
Esta situación es el pretexto para desarrollar “Detrás de mí la noche”, espectáculo unipersonal en el que la actriz narra este episodio en la vida de sus seres queridos y las consecuencias que trajo. Lo muestra como una llaga que, quizá, está destinada a no cerrar.
“El monólogo es un viaje al pasado. Siempre tuve la inquietud de conocer la historia de mi familia. Me gustaba que mi madre me contara de ellos, pues ellos nacieron en Viena y tuvieron que migrar a América a raíz de la Segunda Guerra Mundial. Mi mamá era judía y mi padre no”, explicó Langer en entrevista.
EXPERIENCIA
Su familia migró por razones políticas y por sus creencias, pero también porque estuvieron involucrados en la Guerra Civil Española con los izquierdistas.
“Mucho de lo que mi madre me contó nadie lo sabía y fueron situaciones muy dolorosas porque hubo quienes tuvieron que ver con la cuestión del Holocausto y las guerras tan terribles. También pasó con la represión en Argentina, en los años de la dictadura”.
Verónica Langer investigó en los libros y notó que este pasaje se abunda de manera muy escueta. “Así que me puse a investigar y al hallar datos que resultaron interesantes, me puse a escribir el monólogo con Noé Morales Muñoz”.
Adelantó que la historia inicia con antecedentes de lo ocurrido, después, ella viaja a Viena y vuelve, y se pelea con austriacos. “En este proceso, empiezan a suceder una serie de cosas. Uno oye esto y es muy denso o muy terrible, pero termino con algo que es vital. De que saber y entender lo que ha sucedido, te lleva a la vida.
HISTORIAS
“La obra es una invitación para que no nos despreocupemos o desentendamos de nuestras propias historias, todos tenemos algo que contar”, explicó la actriz que iniciará temporada este 6 de diciembre en el Centro Cultural El Hormiguero.
Aunque no es la primera vez que Langer se presenta en unipersonal, aseguró que sí está muy nerviosa, pues llenar el escenario en solitario es un reto, y no importa cuánto tiempo se tenga de experiencia en los escenarios teatrales.
“Si pienso que voy a estrenar, salgo corriendo. Por eso, prefiero no concentrarme en eso, estoy ensayando desde hace tres meses y espero que todo salga bien, pero no, no es fácil hacer un monólogo y menos si se trata de eventos dolorosos que le sucedieron a mi familia.