Ciudad de México. - Eduardo Yáñez se sacudió la imagen de hombre recio, agresivo, que a veces ha demostrado frente a las cámaras y abrió su corazón al confesar que por la adicción al alcohol que tenía pensó no una sino varias veces en quitarse la vida, tanto así que lo intentó con un arma dentro de su boca.
Habló de su vida y confesó que no conoció a su padre y que vivió años en un reclusorio, y no porque fuera maleante, sino que por su mamá era celadora.
“Mi abuela y mi mamá eran celadoras de una cárcel, estaba en Lecumberri, que era la única cárcel mixta en México en aquel tiempo, fue una época muy fuerte. Yo crecí algunos años ahí, no teníamos departamento, no teníamos lugar en dónde vivir”.
“Era de ella y de mi abuela, era un cuarto con una cama y el baño era general. Nada más, era como una celda, pero adaptada diferente”. Relató lo que vivió con respecto a la adicción que tenía con el alcohol y cómo fue cayendo en sus redes desde que entró en a la actuación.