No obstante, de acuerdo con el portal digital Star Walk, el mejor momento para ver este fenómeno es alrededor de la salida de la luna, en la noche más cercana a la fase exacta. En Ciudad de México esto sería a las 7:34 p.m. del 29 de julio.
En este momento, conocido como ilusión lunar, la luna puede parecer inusualmente grande junto al horizonte, debido a que el cerebro humano compara su tamaño con el de los árboles, edificios, colinas u otros objetos cercanos a este horizonte.
¿Por qué se llama Luna de Ciervo?
El nombre proviene de los pueblos indígenas de Norteamérica y está relacionado con los ciervos macho, cuyas nuevas astas crecen rápidamente en esta época del año, luego de perder la cornamenta anterior debido a cambios hormonales naturales.
Este proceso, llamado desmogue, ocurre al terminar su época de apareamiento, entre el final del invierno y el inicio de la primavera, perimiéndoles ahorrar energía y dar paso al crecimiento de astas más grandes y fuertes para el año.
A principios de esta estación, las astas de los ciervos están cubiertas por una capa suave y rica en sangre llamada terciopelo. Para finales de julio, sus astas pueden estar completamente desarrolladas y comienzan a endurecerse.
Para quienes quieran disfrutar de este evento, se recomienda observar la luna desde un lugar alto, sin luces intensas y con una vista despejada del horizonte, sin árboles o edificios que obstaculicen tu observación.