Apple dio el salto al mercado de los teléfonos plegables con la presentación del iPhone Duo, un dispositivo híbrido a medio camino entre el iPhone y el iPad con el que la compañía de la manzana mordida busca redefinir la productividad móvil y el consumo multimedia, aunque con una importante barrera de entrada: un precio de partida de 1.999 dólares que se encarece sensiblemente en los mercados internacionales.
El nuevo terminal, que llegará a las tiendas el próximo 23 de octubre tras abrir sus reservas a mediados de mes, cuenta con una pantalla exterior de 5,4 pulgadas que permite usarlo como un móvil convencional.
Sin embargo, al desplegarse como un libro, descubre un panel interior de 7,6 pulgadas, similar al tamaño de un iPad mini, lo que lo convierte en el iPhone más delgado de la historia cuando está abierto.
La incógnita del pliegue
La gran cuestión técnica de esta categoría sigue siendo el pliegue central. Según pudo comprobar EFE, la hendidura resulta prácticamente imperceptible a la vista, aunque se nota ligeramente al tacto, gracias a una bisagra de más de 100 componentes y a un acabado mate con nanotextura que minimiza los reflejos.
No obstante, la verdadera prueba de durabilidad no se resolverá en demostraciones controladas, sino una vez que el dispositivo salga al mercado y miles de usuarios lo abran y cierren decenas de veces al día durante meses.
El doble de productividad y entretenimiento
El gigante tecnológico enfocó el iPhone Duo hacia dos vertientes principales: la productividad laboral y el entretenimiento.
Por primera vez, un iPhone cuenta con una pantalla dividida que permite, por ejemplo, consultar el navegador web y responder mensajes en paralelo, o arrastrar archivos de una ventana a otra.
Al doblarse en un ángulo de 90 grados sobre una mesa, el terminal adopta la forma de un ordenador portátil en miniatura.
Al mismo tiempo, la compañía busca seducir a los aficionados a las series y películas.
Apple sostiene que la relación de aspecto de su pantalla interior optimiza la reproducción de video panorámico al reducir al mínimo las bandas negras superior e inferior, a diferencia de otros dispositivos plegables del sector cuyas pantallas cuadradas terminan desaprovechando buena parte de la superficie visual útil.
Arquitectura de doble batería
Para alimentar dos paneles de alto brillo y superar el desafío físico que supone la bisagra central, los ingenieros de Cupertino recurrieron a un sistema de doble batería: una célula energética independiente en cada lateral.
Dado que cada mitad del teléfono aloja componentes distintos y las baterías presentan tamaños desiguales, Apple ha implementado algoritmos de sincronización y equilibrio dinámico de carga para evitar que una mitad se degrade antes que la otra, y promete hasta 31 horas de reproducción continua de video en la pantalla interior y 44 horas en la exterior.
Un sobrecosto mayor fuera de EE.UU.
El modelo recuerda al Galaxy Z Fold 8 de la empresa surcoreana Samsung, que lanzó su primer plegable hace más de siete años. No obstante, el factor determinante para su adopción será el costo.
Si bien los 1.999 dólares de partida en Estados Unidos ya sitúan al dispositivo Apple en el segmento más prémium de la telefonía, el salto resulta todavía más pronunciado fuera de sus fronteras.
El modelo básico ronda los 2.160 dólares equivalentes en Canadá, supera los 2.370 dólares en Taiwán y roza los 2.700 dólares al cambio en el Reino Unido (1.999 libras) y España (2.339 euros), confirmando que el debut plegable de Apple se perfila como un artículo reservado a los bolsillos más holgados.
El iPhone 18 Pro estrena mejoras fotográficas y rediseño
Apple lanza este viernes sus nuevos terminales de gama alta, el iPhone 18 Pro y el iPhone 18 Pro Max, una evolución que, a simple vista, mantiene una línea continuista idéntica a su predecesor, pero que revoluciona su arquitectura interna y sus capacidades ópticas para responder a las exigencias térmicas de la inteligencia artificial.
En el exterior, el diseño apenas cambia respecto a la generación previa, salvo por una reducida isla dinámica y el estreno de una paleta cromática compuesta por los acabados negro, plateado, azul glaciar y burdeos.
Sin embargo, bajo el chasis se esconde una profunda reestructuración: Apple ha implementado una cámara de vapor rediseñada con el triple de superficie que entra en contacto directo con el nuevo chip A20 Pro.
Esta reforma interna persigue atajar el calentamiento del dispositivo, un desafío cada vez más crítico para los fabricantes debido a que las funciones avanzadas de IA en el terminal disparan el consumo de energía y elevan la temperatura de los componentes.
No obstante, según pudo comprobar EFE, el teléfono continúa recalentándose cuando se le somete a su máxima capacidad de procesamiento durante más de una hora.
Una cámara con apertura
En el apartado fotográfico, la principal novedad técnica de la cámara principal de 48 megapíxeles radica en un sistema de apertura física variable. Mediante seis delgadas láminas controladas por un rotor microscópico, el objetivo permite alternar entre aperturas que van desde f/1.48 hasta f/4.
Esta tecnología se complementa con la incorporación, por primera vez en la aplicación nativa, de controles manuales profesionales de exposición, entre los que destaca el ajuste manual de la velocidad de obturación.
Esta función de obturador permite realizar capturas de un segundo de exposición real con un solo fotograma o ajustar exposiciones de hasta 30 segundos, para, por ejemplo, astrofotografía.
Pese a lo impresionante que resulta integrar una ingeniería de este calibre en un dispositivo de bolsillo, se trata de herramientas dirigidas a un nicho creativo y profesional; para la gran mayoría de los usuarios, que recurren al modo automático de apuntar y disparar, la experiencia diaria y el resultado final apenas sufrirán variaciones perceptibles.
Negativo digital
Por otro lado, Apple ha dado un paso al frente contra los 'deepfakes' y la desinformación con 'Apple Reference Image'. La tecnología aprovecha un nuevo sensor que firma criptográficamente cada píxel en el instante mismo de la captura analógica.
Dichos datos se procesan de forma segura a través de Private Cloud Compute para crear una imagen de referencia inalterable, el equivalente a un "negativo digital", con la que se puede certificar ante terceros y medios que la fotografía no ha sido manipulada ni generada mediante inteligencia artificial.
El iPhone 18 Pro llega al mercado estadounidense con un precio de salida de 1.199 dólares en su configuración base de 256 GB, lo que supone un incremento de 100 dólares respecto al modelo del año anterior, alcanzando los 2.399 dólares en la versión de máxima capacidad de 2 TB. Por su parte, el iPhone 18 Pro Max parte de los 1.299 dólares para los 256 GB y asciende hasta los 2.499 dólares en su opción de mayor almacenamiento.
Apple dota a sus relojes de inteligencia de audio
Los nuevos relojes inteligentes Apple Watch Series 12 y Apple Watch Ultra 4 salen a la venta este viernes con una nueva serie de funciones de inteligencia artificial de audio para resumir el día o rebobinar conversaciones, si bien las herramientas más avanzadas no estarán disponibles hasta finales de año.
Bautizadas como Audio Intelligence, estas funciones se apoyan en la matriz de micrófonos del dispositivo y en la potencia del chip S11. Esta arquitectura permite al reloj dar un salto cualitativo: pasa de utilizar sus micrófonos únicamente para llamadas puntuales o comandos para Siri a convertirse en un asistente auditivo capaz de procesar el entorno sonoro de forma continua durante toda la jornada.
Retroceder en el tiempo 15 segundos
Entre las novedades destaca Live Rewind (rebobinado en vivo), una función que permite volver atrás 15 segundos en una conversación para revisar lo que se dijo mediante una transcripción.
Según pudo comprobar EFE en una demostración, al presionar dos veces la corona digital, el reloj emite un aviso sonoro perceptible en el entorno -que no se puede silenciar de ninguna manera- y muestra en pantalla una transcripción en texto de lo que se acaba de decir, sin atribuir quién habla.
Para garantizar la privacidad tanto del usuario como del resto de sus interlocutores, uno de los pilares de esta compañía, el audio original se elimina de inmediato, pero se puede guardar la transcripción en la App de Siri.
La idea de la firma de la manzana mordida es que esta función se use para recordar el nombre de alguien o para profundizar en algún aspecto técnico de una conversación, ya que una vez guardada la transcripción el usuario puede hacer consultas específicas a Siri.
Resúmenes sin nombres ni archivos de voz
Por su parte, Siri Recap (resumen de Siri) toma notas ambientales durante la jornada y genera resúmenes con los puntos clave de las conversaciones para refrescar la memoria, omitiendo datos como los nombres de las personas con las que se habló a lo largo del día.
En esta ocasión el usuario no puede ver una transcripción o audio de las conversaciones que ha tenido, ni preguntarle a Siri al final de la jornada quién dijo qué. Estos resúmenes diarios se eliminarán automáticamente tras siete días si no se guardan.
Ambas opciones estarán disponibles en versión beta a finales de este año, inicialmente en inglés.
El desembarco de estas funciones vanguardistas se produce en un momento en que los gigantes tecnológicos libran una intensa carrera por construir asistentes conversacionales cada vez más ubicuos, contextuales y proactivos.
Lejos de limitarse a responder comandos aislados en una pantalla, las empresas del sector buscan integrar la IA en la vida cotidiana a través de dispositivos capaces de procesar la voz y el entorno en tiempo real sin saturar la atención del usuario.
Competidores como OpenAI exploran vías de hardware inéditas.
Según filtraciones e informes del sector, la firma de Sam Altman desarrolla en estrecha colaboración con el exdirector de diseño de Apple, Jony Ive, un dispositivo sin pantallas, con sensores y micrófonos que aspira a interactuar de manera autónoma y plantear una alternativa al dominio tradicional del teléfono inteligente.
El Apple Watch Series 12 sale a la venta desde 399 dólares en su versión de aluminio, 699 dólares en titanio y 899 dólares en cerámica. En tanto, el Apple Watch Ultra 4, orientado a actividades extremas y con hasta 50 horas de batería, tiene un precio base de 499 dólares.
Entre las herramientas de Audio Intelligence disponibles desde este viernes destaca el reconocimiento musical con Shazam, que identifica canciones de forma automática sin necesidad de tocar la pantalla, y el sistema de detección acústica, diseñado para alertar a personas con discapacidad auditiva sobre sonidos clave del entorno como timbres, sirenas o el llanto de un bebé.