Pekín, 7 de septiembre (EFE).- El Tribunal Supremo de China divulgó este lunes nuevas reglas para determinar cuándo el uso de inteligencia artificial puede generar responsabilidades legales por afectar la imagen, la reputación o los derechos de otras personas.
Las disposiciones abarcan la creación y difusión de deepfakes, contenidos que reproducen o manipulan mediante IA la apariencia o la voz de una persona.
De acuerdo con el máximo tribunal chino, utilizar rostros o voces generadas artificialmente para difundir información falsa o dañar la reputación de terceros puede ser perseguido legalmente.
También tendrá consecuencias la creación o distribución de clones digitales sin el consentimiento de la persona cuya identidad fue reproducida, según información de la agencia oficial Xinhua.
Responsabilidad por "alucinaciones"
Las reglas también contemplan las denominadas "alucinaciones" de la inteligencia artificial, término utilizado para describir los casos en los que un sistema genera información errónea, inventada o carente de sustento.
Los proveedores de estos servicios podrán enfrentar responsabilidades si no actúan oportunamente después de que un usuario les notifique que el modelo produjo contenido que vulnera sus derechos.
Los usuarios también podrían ser responsabilizados cuando induzcan deliberadamente a una herramienta de IA a generar contenido ilegal o destinado a perjudicar a otras personas.
Las disposiciones buscan distribuir las obligaciones entre quienes desarrollan los sistemas, las plataformas que los ofrecen y las personas que los utilizan.
Precios distintos mediante algoritmos
El Tribunal Supremo también consideró ilegal la discriminación de consumidores mediante algoritmos que ofrecen precios o condiciones diferentes para un mismo producto o servicio sin una razón justificada.
Esta práctica se ha extendido entre las plataformas chinas de comercio electrónico, que utilizan información de sus clientes para personalizar ofertas, precios y condiciones de compra.
"No podemos esperar que cada consumidor se convierta en un experto en detección de engaños. La ley debe actuar con rapidez para proteger sus derechos e intereses", afirmó Zhou Jiahai, director de la oficina de investigación del Tribunal Supremo.
Las reglas fueron divulgadas en un periodo de crecimiento acelerado para la industria china de inteligencia artificial y de competencia tecnológica con Estados Unidos.
Empresas como Moonshot y Zhipu presentaron recientemente los modelos Kimi K3 y GLM-5.2, respectivamente, mientras China busca fortalecer su capacidad en tecnologías consideradas estratégicas.
En julio, el presidente Xi Jinping llamó a establecer una supervisión "precisa y efectiva" de la inteligencia artificial y a perfeccionar las medidas para evitar una pérdida de control sobre esta tecnología.