Dragón azul sorprende en playas de Colima

La Unidad Estatal de Protección Civil emite advertencia por dragón azul en playas de Colima

CIUDAD DE MÉXICO, febrero 5 (EL UNIVERSAL).- El pasado martes, la Unidad Estatal de Protección Civil (UEPC) de Colima emitió una alerta por la presencia de un dragón azul, una singular especie marina en playas de Manzanillo, exhortando a la población a mantener precauciones y evitar el contacto con el animal.

Asimismo, lanzó la recomendación a los visitantes de mantenerse atentos durante su visita a las playas y explicó que, en caso de una picadura, se contacte inmediatamente al 911 o se acuda con el personal de guardavidas o emergencias para recibir la atención médica y las indicaciones adecuadas.

Según las recomendaciones del Dr. Julio Armas Castro, en caso de picadura se aconseja no frotar ni rascar la zona, enjuagar el área afectada con agua de mar o salada, evitando el uso de agua dulce. Además, se recomienda aplicar una bolsa de hielo envuelta en tela para disminuir la inflamación, evitando el uso de remedios caseros como el vinagre.

De acuerdo con National Geographic, el dragón azul, conocido científicamente como Glaucus atlanticus, es una pequeña babosa marina que puede llegar a medir entre los 3 y 4 centímetros de longitud. Su apariencia es alargada y se caracteriza por un intenso color azul metálico con un efecto plateado, lo que le permite camuflarse de sus depredadores.

Asimismo, esta especie cuenta con seis extremidades ramificadas llamadas ceratas, con apariencia de alas con plumas que le da un aspecto exótico. Aunque el molusco suele habitar en aguas abiertas medias y superficiales, evitando a toda costa el fondo marino y las costas, en algunas ocasiones puede ser arrastrada por las corrientes marinas.

Esta especie es hermafrodita, es decir, posee órganos sexuales masculinos y femeninos. En cuanto a su movilidad, el dragón azul se desplaza por la superficie nadando sobre su espalda, gracias a una burbuja de aire que mantiene en su estómago. Por otra parte, se alimenta de otros organismos venenosos como la medusa "carabela portuguesa".

A pesar de su tamaño, la picadura y el contacto directo con el dragón azul puede provocar dolor intenso, además de picazón, enrojecimiento, inflamación y la aparición de ampollas en la piel, incluyendo otras reacciones cutáneas y alérgicas, más intensas y dolorosas que cualquiera de las especies de medusas habituales.

Esto se debe a que sus ceratas le permiten almacenar el veneno de sus presas y utilizarlas para defenderse, liberando las sustancias tóxicas únicamente cuando sus extremidades son presionadas. Por ello, la detección de este ejemplar en playas del estado alertó a las autoridades y llamó la atención de la población local y otros visitantes.