Eclipse Lunar 2026: así se vio la Luna de sangre en México

La Luna adoptó un tono rojizo intenso durante el eclipse lunar, fenómeno observado desde diversas ciudades mexicanas.

CIUDAD DE MÉXICO, marzo 3 (EL UNIVERSAL).- La madrugada de este miércoles 3 de marzo, el cielo regaló uno de los espectáculos astronómicos más esperados del año: un

eclipse total de Luna, fenómeno que transformó el habitual brillo plateado del satélite en un tono rojizo intenso conocido como "

Luna de Sangre".


Durante varios minutos, la superficie lunar adoptó un

color carmesí que pudo observarse desde

distintos puntos del país, cautivando tanto a especialistas como a aficionados de la astronomía.
-----¿A qué hora ocurrió el eclipse en México?
El evento comenzó con la fase penumbral a las 2:44 de la madrugada, tiempo del centro de México. Posteriormente, el eclipse parcial inició a las 3:50 am, momento en el que la sombra de la Tierra empezó a cubrir visiblemente el disco lunar hasta alcanzar la fase total. Sin embargo, la mejor visualización fue entre las 5:33 a.m. y las 6:00 a.m.
-----Así se vio la Luna de Sangre en México
El fenómeno fue visible en todo el país, lo que permitió que fotógrafos y entusiastas buscaran los mejores puntos para capturar la imagen perfecta. Azoteas, miradores, y espacios abiertos se convirtieron en escenarios ideales para registrar el momento.
A continuación te dejamos algunas de las postales que dejó el eclipse total de Luna este 3 de marzo:
-----¿Por qué la Luna se vuelve roja?
De acuerdo con información de National Geographic, un eclipse lunar ocurre cuando la Tierra se interpone entre la Luna y el Sol, bloqueando la luz solar directa que normalmente ilumina al satélite natural.
Sin embargo, aunque la luz directa queda obstruida, algunos rayos solares logran filtrarse a través de la atmósfera terrestre. En ese proceso, la atmósfera dispersa las longitudes de onda más cortas (como el azul) y permite el paso de tonos rojizos, que finalmente se proyectan sobre la superficie lunar. Ese efecto óptico es el responsable del característico color rojo intenso que distingue a la llamada Luna de Sangre.