El ruido generado por actividad humana se duplica en los últimos 30 años

En los últimos 30 años el nivel de ruido, generado por la actividad humana, se ha duplicado, según estudios científicos que aseguran que el impacto por la contaminación es cada vez mayor, estableció la asociación civil Reforestación Extrema.

La agrupación señaló que desde el caótico tráfico vehicular hasta el bullicio de los medios de comunicación, el ruido nos acompaña diariamente produciendo un efecto negativo en la salud humana y en muchas otras formas de vida con las que compartimos el planeta.

Mencionó que los vehículos motorizados usados de manera descontrolada en zonas silvestres están destruyendo los bosques y contaminando el agua, destruyendo la paz pública, la tranquilidad de la naturaleza y afectando las comunidades que ahí viven.

Reforestación Extrema informó que para los habitantes de Monterrey y Saltillo los diferentes parajes montañosos de la Sierra Madre Oriental son sus hermosos valles y cañones, eran hasta hace un par de años reductos de paz en los que ocasionalmente un vehículo de la comunidad rompía el silencio.

Sin embargo, refirió en un comunicado de prensa, con asombro y preocupación, los habitantes de esas zonas son testigos de un nuevo fenómeno que ha irrumpido su paz y tranquilidad.

Son testigos de vehículos todoterreno tubulares, adaptados y equipados con mejores llantas y suspensión, asientos, medidas de seguridad y poderosas luces y bocinas, los cuales transitan por sus brechas ocasionando ruido en su paso.

De acuerdo con Reforestación Extrema, son muchos los impactos negativos que dejan el uso de estos vehículos en las zonas montañosas, pero el principal es la posibilidad de atropellar o chocar con habitantes de esas comunidades rurales.

Además, dañan los caminos y brechas por el tránsito a alta velocidad de estos vehículos, sumando a la contaminación visual y sonora la generación de basura.

Mencionó en el comunicado que cuando los vehículos transitan por arroyos y cañadas perjudican los cuerpos de agua y la biodiversidad y en épocas críticas de riesgo de incendio, las fogatas y las colillas de cigarro que arrojan, amenazan estos frágiles ecosistemas que son fuente de agua y aire limpio para la sociedad.

La asociación civil reconoció el derecho que de todos los mexicanos de transitar libremente y en el vehículo de su preferencia, sin embargo, aseguró que cuando esa libertad vulnera los derechos de otros es momento de tomar acciones que vayan en beneficio de las mayorías.

Afirmó que es tiempo de que las autoridades dialoguen con las personas que manejan estos vehículos y se establezcan reglas de conducta, y un código de civilidad que nos permita a todos disfrutar de los bienes comunes como las montañas, ríos y brechas.