La Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos (FCC) bloqueó la autorización de una cámara para automóviles y un transmisor inalámbrico de video porque incorporaban un chip de HiSilicon, subsidiaria de Huawei.
La decisión, anunciada el 22 de octubre, representa la primera aplicación de una nueva facultad que permite al regulador rechazar equipos por sus componentes internos, aunque el fabricante del producto terminado no esté sujeto a restricciones.
Los dos dispositivos contenían el Hi3516CV610, un sistema en chip diseñado para aplicaciones de videovigilancia que incluye funciones de detección de rostros. La FCC no reveló las marcas ni los modelos de los aparatos.
El presidente del organismo, Brendan Carr, sostuvo que los dispositivos de video con estos componentes representan un riesgo para la seguridad nacional. La información difundida no acredita que los dos equipos hayan sido utilizados para espiar.
El veto alcanza las piezas internas
La medida se apoya en una orden adoptada en julio de 2026 y vigente desde el 13 de octubre, que amplió las restricciones aplicables a equipos relacionados con empresas incluidas en la denominada Covered List.
Con este cambio, la FCC puede negar la autorización a productos que incorporen determinados componentes capaces de procesar información o generar señales digitales, fabricados por compañías sujetas al veto.
Esto permite frenar equipos ensamblados por terceros que utilicen componentes restringidos. Los dos aparatos bloqueados todavía no contaban con autorización para comercializarse en Estados Unidos.
La disposición contempla excepciones para equipos previamente autorizados y solicitudes que ya estaban en trámite cuando entró en vigor, sujetas a las condiciones previstas en la norma.
Mayor revisión a los fabricantes
El procedimiento de autorización exige fotografías de los circuitos internos y certificaciones sobre la ausencia de componentes prohibidos. Sin embargo, la FCC no explicó cómo identificó los chips de HiSilicon en estos dos casos.
El organismo también abrió una consulta sobre la posibilidad de exigir a los fabricantes una relación completa de los componentes de hardware y software de sus productos antes de solicitar autorización.