La manera correcta de limpiar tu lavadora

Especialistas recomiendan limpiar tambor, gomas y filtros para eliminar bacterias y residuos acumulados.

CIUDAD DE MÉXICO, mayo 19 (EL UNIVERSAL).- El proceso de lavado de ropa suele percibirse como una acción de limpieza absoluta (sin embargo, el interior de la lavadora funciona como un ecosistema donde la humedad persistente y los restos de suavizante generan biopelículas bacterianas).

Cuando el electrodoméstico no recibe un mantenimiento periódico, estas colonias de microorganismos se transfieren a las fibras textiles, provocando que las piezas presenten un olor a humedad incluso después de secarse.

Recomendaciones de fabricantes para limpieza profunda

Según reportes técnicos de fabricantes especializados como Midea y Whirlpool, la clave para erradicar este problema reside en la desinfección profunda de los componentes internos y no solamente en el uso de fragancias externas.

Para garantizar una higiene óptima, los especialistas sugieren un proceso de limpieza dividido en pasos críticos que abordan las zonas de mayor acumulación de residuos. El portal especializado en tecnología del hogar Tom's Guide señala que la omisión de estos pasos reduce la vida útil del motor y los sensores. El procedimiento recomendado se establece de la siguiente manera:

Saneamiento del tambor: Se recomienda realizar un ciclo de lavado corto con el tambor vacío utilizando agua caliente (a una temperatura mínima de 60 grados Celsius). La adición de vinagre blanco o limpiadores específicos para máquinas ayuda a disolver los depósitos de cal.

Limpieza de gomas y sellos: El caucho de la puerta suele retener agua y residuos de jabón. La recomendación es limpiar estos pliegues con un paño humedecido en una solución desinfectante para eliminar el moho negro visible.

Mantenimiento del cajetín y filtros: Los compartimentos del detergente deben extraerse para lavarlos bajo el grifo, mientras que el filtro de drenaje (ubicado generalmente en la parte inferior frontal) requiere una limpieza bimensual para retirar pelusas u objetos atrapados.

Consecuencias de malos hábitos en el uso de la lavadora

La persistencia de malos aromas responde a menudo a hábitos de uso que favorecen la condensación. Expertos de Consumer Reports indican que el uso excesivo de detergente líquido crea una capa pegajosa en las tuberías conocida como "escoria de jabón", la cual atrapa partículas de suciedad y piel muerta.

Al respecto, fuentes de la industria en México han expresado que "el exceso de jabón no garantiza mayor limpieza, sino que satura los mecanismos internos de la tina".

Asimismo, el portal de ingeniería doméstica The Spruce destaca la importancia de la ventilación post-lavado. Mantener la puerta de la lavadora abierta tras cada ciclo permite que la humedad se evapore, impidiendo que el ambiente cerrado se convierta en un caldo de cultivo para hongos. "Dejar la escotilla cerrada es el error más común que cometen los usuarios", mencionan especialistas del sector.

Al seguir estas pautas de mantenimiento, se asegura que el ciclo de lavado cumpla su función primordial: entregar prendas verdaderamente higienizadas y con aroma neutro.