NUEVA YORK (AP) — Científicos han descubierto los restos momificados de guepardos en cuevas del norte de Arabia Saudí.
Los restos varían desde los 130 años de antigüedad hasta más de 1.800 años. Los investigadores excavaron siete momias junto con los huesos de otros 54 guepardos en un sitio ubicado cerca de la ciudad de Arar.
La momificación previene la descomposición al preservar los cadáveres. Las momias de Egipto son las más conocidas, pero el proceso también puede ocurrir de manera natural en lugares como el hielo glaciar, las arenas del desierto y el lodo de los pantanos.
Las momias recién descubiertas de estos felinos tienen ojos nublados y extremidades marchitas, asemejándose a cáscaras secas.
"Es algo que nunca había visto antes", afirmó Joan Madurell-Malapeira de la Universidad de Florencia, Italia, quien no estuvo involucrado en el descubrimiento.
Los investigadores no están seguros de cómo fue exactamente que estos felinos quedaron momificaron, pero las condiciones secas de las cuevas y la temperatura estable podrían haber sido un factor, según el nuevo estudio publicado el jueves en la revista Communications Earth and Environment.
Tampoco saben por qué había tantos guepardos en las cuevas. Pudo haber sido un lugar de resguardo donde las madres daban a luz y criaban a sus cachorros.
Científicos han descubierto restos momificados de otros felinos, incluido un cachorro de gato con dientes de sable en Rusia.
Es poco común que los grandes mamíferos se conserven a tal grado. Además de estar en el ambiente adecuado, los cadáveres también deben evitar convertirse en un bocadillo para carroñeros hambrientos como aves y hienas.
Encontrar evidencia en tan buen estado de guepardos que vivieron hace tanto tiempo en esta parte del mundo es algo "completamente sin precedentes", dijo el autor del estudio Ahmed Boug, del Centro Nacional para la Vida Silvestre en Arabia Saudí, en un correo electrónico.
Los guepardos una vez vivieron en la mayor parte de África y partes de Asia, pero actualmente ocupan únicamente el 9% de su hábitat histórico, y no se tienen avistamientos de la especie en la península arábiga desde hace varias décadas. Eso probablemente se deba a la pérdida de hábitat, la caza no regulada y la falta de presas, entre otros factores.
En un primer caso de grandes felinos momificados de forma natural, los científicos también pudieron examinar los genes de los guepardos y encontraron que los restos eran más similares a los guepardos modernos de Asia y el noroeste de África. Esa información podría ayudar en futuros esfuerzos para reintroducir a la especie en lugares donde ya no habitan.