Esta identificación se relaciona con la empatía, una capacidad cognitiva que permite alinearse emocionalmente con otras personas. En el caso del futbol, los seguidores llegan a sentir que forman parte del equipo que los representa.
"La empatía que genera conduce a la identificación; toca una fibra sensible porque está vinculada con la idiosincrasia y la nacionalidad", destacó.
Sánchez Castillo explicó que durante estos eventos masivos puede registrarse una disminución de la actividad de la corteza prefrontal, lo que reduce temporalmente algunos mecanismos de regulación de la conducta.
Por ello, acciones que normalmente serían inhibidas pueden manifestarse con mayor facilidad en el contexto de un partido. Gritar en espacios públicos, cantar junto a desconocidos o celebrar efusivamente son ejemplos de comportamientos favorecidos por esta identificación colectiva.
"En el partido de futbol de México se da la mimetización, disminuye la actividad de la corteza prefrontal cuando las personas se identifican unas con otras y de repente están gritando frente a todos en una situación que antes no harían", expuso.
El investigador indicó que este proceso neurobiológico puede generar experiencias positivas, como la liberación de estrés y ansiedad, además de fortalecer sentimientos de pertenencia y fraternidad entre personas que nunca antes habían tenido contacto.
Sin embargo, advirtió que la sobre identificación y la pérdida temporal de la individualidad también pueden propiciar conductas que se salgan de control, debido a la reducción del funcionamiento de las estructuras cerebrales encargadas de regular el comportamiento.
A pesar de ello, estos episodios dejan una huella emocional duradera. Una vez concluido el torneo, la experiencia permanece en la memoria colectiva y alimenta la expectativa de volver a vivir momentos similares en futuras competencias.
"Cuando concluye el evento que nos sincronizó se queda en nuestra memoria y esperamos la siguiente Copa para volver a vivir esa situación de identificación", concluyó.ndialista tiene explicación científica