Los recortes a un programa mundial de ayuda contra el sida aplicados por el gobierno del presidente Donald Trump han obligado a organizaciones a cerrar clínicas, despedir personal y recortar servicios, lo que ha obstaculizado gravemente los esfuerzos por prevenir y tratar la enfermedad en decenas de países, según un estudio publicado el martes.
Se le atribuye al Plan de Emergencia del Presidente para el Alivio del Sida, conocido como PEPFAR, haber salvado al menos 26 millones de vidas desde su creación en 2003. Pero el año pasado se vio afectado por el desmantelamiento de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional y por recortes a miles de subvenciones de salud global.
"Las interrupciones fueron muy generalizadas" y se vieron afectados servicios para mujeres jóvenes, huérfanos y niños, declaró Elise Lankiewicz, asociada de políticas de la organización sin fines de lucro amfAR, The Foundation for AIDS Research, que publicó el informe.
Los investigadores contactaron a grupos que recibieron financiación de PEPFAR para prestar servicios relacionados con el VIH el año pasado. Casi una cuarta parte —166 grupos de 46 países— respondió a una encuesta electrónica realizada entre noviembre pasado y abril, aportando información sobre su financiación, personal y servicios.
La encuesta no llegó a todos los grupos de PEPFAR y ciertos tipos de organizaciones —como las que sufrieron las interrupciones más graves o las que aún recibían financiación de Estados Unidos— posiblemente no respondieron. Eso podría dar lugar a una subestimación o una sobreestimación de las interrupciones, dependiendo de qué organizaciones no fueron incluidas. Aun así, los hallazgos ofrecen una ventana a las dificultades que enfrentaron algunos grupos el año pasado.
Algunos hallazgos clave:
—La mayoría de las organizaciones tuvo al menos una adjudicación cancelada o un pago retrasado el año pasado. Las cancelaciones llevaron al cierre de más de 1.700 clínicas, centros de atención sin cita previa y otros puntos de prestación de servicios, y a la pérdida de más de 16.000 empleados de tiempo completo.
—Aunque el gobierno de Estados Unidos ordenó que continuaran los servicios de tratamiento del VIH, pruebas y prevención de la transmisión de madre a hijo, la mayoría de los socios reportó interrupciones en esos servicios.
—Los recortes se concentraron en servicios para las poblaciones más afectadas por el VIH. La mayoría de las organizaciones que antes atendían a grupos como trabajadoras sexuales, hombres que tienen sexo con hombres, personas transgénero y personas que se inyectan drogas informó haber puesto fin de manera permanente a algún servicio para estos grupos. Incluso entre organizaciones que no perdieron financiación, algunas reportaron haber suspendido un servicio para una de estas poblaciones para cumplir con la política de Estados Unidos.
—La prevención del VIH se ha reducido drásticamente, y muchas organizaciones han detenido programas de preservativos o servicios que ofrecen lo que se conoce como PrEP, medicamentos preventivos para protegerse contra el VIH transmitido sexualmente. De los años fiscales 2024 a 2025, el gasto en prevención cayó un 51%, según datos de PEPFAR.
—Los socios con base local tuvieron mucha más probabilidad que las organizaciones internacionales de que se les cancelara una adjudicación y de cerrar puntos de prestación de servicios. Las interrupciones de financiación también desestabilizaron sistemas interconectados de servicios contra el VIH.
"En conjunto, estos resultados describen un deterioro generalizado de la infraestructura construida para prestar servicios contra el VIH en todo el mundo, y el daño más profundo recae sobre las poblaciones y los socios más esenciales para controlar la epidemia", señala el informe.
La encuesta no aporta datos a nivel de país, pero funcionarios de amfAR subrayan que la mayoría de las respuestas provino de países africanos.
El gobierno de Trump ha presentado un panorama más optimista de lo ocurrido desde los cambios federales. El Departamento de Estado publicó datos de PEPFAR en abril correspondientes a un trimestre de 2025: de julio a septiembre. Funcionarios indicaron que los programas respaldados por PEPFAR proporcionaron tratamiento estándar contra el VIH a 20,6 millones de personas en más de 50 países, lo que, según dijeron, se mantiene estable respecto del mismo período de reporte de 2024. También señalaron que PEPFAR inició a 103.000 mujeres embarazadas y en período de lactancia en PrEP, frente a 43.000 el año anterior.
Pero investigadores de amfAR y de la Sociedad Internacional del Sida combinaron los datos de ese trimestre con otra publicación de datos que incluía los cuatro trimestres y hallaron recortes sustanciales en los servicios de PEPFAR.
Otra investigación, publicada en junio en la revista Nature Health, examinó específicamente el tratamiento a nivel mundial utilizando datos de PEPFAR. Encontró que, en el año fiscal 2025, casi dos millones menos de personas que viven con VIH estaban recibiendo tratamiento antirretroviral respaldado por PEPFAR en comparación con el año fiscal anterior, una disminución de alrededor del 10%.
"Eso plantea preguntas importantes sobre la estabilidad del programa", manifestó Ramona Godbole, autora de ese estudio que no participó en el informe más reciente.
El informe de amfAR formuló numerosas recomendaciones para ayudar a restablecer la atención. Señaló que el gobierno de Estados Unidos y los líderes de PEPFAR deberían restituir el apoyo a todos los servicios relacionados con el VIH, no solo al tratamiento. También instó a otros gobiernos nacionales a gastar más en servicios contra el VIH y a contratar a organizaciones no gubernamentales, incluidas aquellas dirigidas por personas de poblaciones clave vulnerables.
Pero Jennifer Sherwood, directora de investigación y políticas públicas de amfAR, advirtió que, incluso si se vuelve a inyectar dinero al sistema, tomará tiempo reactivar los servicios y recuperar la confianza de las comunidades.
"Y, lamentablemente, con el VIH y las enfermedades infecciosas, cada día es mortal", expresó. "Cada día que no tenemos esos sistemas en funcionamiento, se ven nuevas infecciones".