CIUDAD DE MÉXICO, abril 5 (EL UNIVERSAL).- En muchas ocasiones, las personas tienden a ignorar las señales de cansancio y agotamiento que su propio cuerpo les envía. Aunque puede parecer inofensiva, esta falta de atención puede acumularse y provocar graves consecuencias, afectando la calidad de vida.
Por ello, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) hace un llamado a los ciudadanos para identificar de manera oportuna las señales de alerta de distrés, con el fin de encontrar alternativas eficaces y asegurar el bienestar de las personas.
De acuerdo con la institución de seguridad social, el distrés es un tipo de estrés negativo, crónico o agobiante, que supera la capacidad de adaptación de la persona y puede provocar malestar físico y psicológico, afectando el funcionamiento cotidiano.
¿Cuáles son las señales del distrés?
De acuerdo con Eunice Itzel Valle Arteaga, directora del Hospital de Psiquiatría "Morelos" del IMSS, las primeras señales tienen que ver con cambios en el ánimo, en la interacción cotidiana o en los hábitos que pasan desapercibidos por la persona.
La especialista señala que el distrés se caracteriza por un conjunto de signos y síntomas con alteraciones significativas en la percepción, regulación emocional o conducta, con una disfunción de procesos psicológicos, biológicos o del desarrollo.
¿Qué síntomas puede provocar?
El distrés puede provocar síntomas como alteraciones del sueño, irritabilidad, aislamiento y exacerbación de patologías previas. En el ámbito escolar y laboral se puede presentar una disminución del rendimiento y conflictos interpersonales.
También pueden aparecer síntomas físicos como la gastritis, dolores de cabeza y molestias en la zona lumbar, además de pensamientos perseverantes sobre la situación causante de estrés, distorsión cognitiva y dificultad para mantenerse en el "aquí y ahora".
¿Cómo se puede prevenir el distrés?
Para evitar los afectos ocasionados por esta afección, la doctora aseguró que debe ponerse especial atención en los hábitos del día a día. Entre estas recomendaciones para mejorar la rutina diaria figuran:
· Tener entre 7 a 8 horas de sueño continuo.
· Evitar múltiples alarmas y pantallas nocturnas.
· Mantener horarios de alimentación para no sumar factores de riesgo metabólico al cortisol.
· Disminuir las altas demandas laborales.
· Evitar el sedentarismo que limita la interacción y el bienestar emocional.
¿Cuándo debe buscarse atención profesional?
La doctora Valle Arteaga indicó que se debe buscar orientación o apoyo profesional cuando se presentan las siguientes señales:
· Afección funcional en el sueño, en la alimentación o en la capacidad de disfrute.
· Aislamiento creciente.
· Irritabilidad marcada.
· Problemas laborales o disminución del rendimiento escolar.
· Conflictos interpersonales o síntomas físicos.