¿Qué hacer si un insecto ingresa a tu ojo?

Frotar o usar objetos punzocortantes puede agravar lesiones oculares.

CIUDAD DE MÉXICO, noviembre 5 (EL UNIVERSAL).- La presencia de trips (insectos diminutos pertenecientes al orden Thysanoptera de tono marrón o negro) genera molestias frecuentes en la población al alojarse de manera accidental en la superficie ocular, la piel o la ropa.

Autoridades sanitarias alertan sobre irritación ocular por trips

Ante el incremento de estos ejemplares en diversas regiones, las autoridades sanitarias recuerdan que el contacto de estos organismos con los ojos desencadena síntomas inmediatos como irritación, enrojecimiento, ardor y la sensación persistente de un cuerpo extraño. La respuesta inicial del usuario resulta crucial para prevenir complicaciones severas que pongan en riesgo la salud visual.

Guía ISSSTE para la atención inmediata de insectos en el ojo

La atención oportuna ante la entrada de un organismo diminuto exige mantener la calma y priorizar la higiene básica para no introducir contaminantes adicionales. De acuerdo con la guía informativa difundida por el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), el primer paso consiste en lavar minuciosamente las manos con abundante agua y jabón antes de aproximarse a la zona de los párpados.

Posteriormente, se debe realizar un enjuague suave sobre el ojo afectado utilizando agua limpia en abundancia o solución salina estéril con la finalidad de ayudar a arrastrar el insecto hacia el exterior de forma mecánica.

En este procedimiento, el parpadeo constante y suave cumple una función natural al permitir que la propia secreción lagrimal expulse al cuerpo extraño. Según los datos médicos publicados en el portal oficial del ISSSTE del Gobierno de México, queda estrictamente prohibido intentar extraer el insecto mediante el uso de los dedos, pinzas o cualquier otro objeto punzocortante, así como frotarse la zona afectada.

Friccionar los párpados puede empeorar el cuadro de irritación y provocar una lesión directa o abrasión en la córnea (la capa transparente que protege la parte frontal del ojo).

La persistencia de los síntomas marca la pauta para solicitar asistencia profesional médica. Si el insecto permanece adherido a los tejidos del ojo o si no es posible arrastrarlo mediante el enjuague con solución salina, se debe evitar insistir con maniobras caseras y trasladarse de inmediato a un centro de urgencias o consultar a un cirujano oftalmólogo especialista.

Las instituciones de salud enfatizan que la atención médica oportuna previene infecciones secundarias y asegura la integridad de la estructura ocular, especialmente si el insecto generó alguna laceración previa al intentar removerlo de manera inadecuada.