Meta y Google declarados responsables de adicción en redes sociales

La demanda señala que las plataformas fomentan consumo compulsivo y afectan la salud mental de menores.

NUEVA YORK, EU., marzo 25 (ANSA/EL UNIVERSAL).- Meta

y YouTube

, propiedad de Google

, fueron declarados responsables de generar adicción a las redes sociales y de causar un grave daño psicológico a una joven de 20 años, a quien ahora deberán pagar 3 millones de dólares

por daños morales

y materiales.
El histórico fallo, emitido por un jurado de Los Angeles, puede cambiar radicalmente el panorama de las redes sociales y abrir la puerta a cientos o incluso miles de demandas similares.
La demanda la presentó Kaley G.M., quien declaró haber usado redes sociales de forma intensiva desde los seis años. Ella y su madre acusaron a Meta y a Google de diseñar sus plataformas para fomentar el consumo compulsivo entre jóvenes, en detrimento de su salud mental. Señalaron elementos como el "desplazamiento infinito" y las recomendaciones algorítmicas como factores que le provocaron ansiedad y depresión.
El jurado -compuesto por siete mujeres y cinco hombres- tuvo inicialmente dificultades para alcanzar un veredicto; tras la instancia judicial, el juez les pidió continuar deliberando para evitar repetir el juicio, lo que habría implicado costes adicionales.
Finalmente dictaron que Meta y Google son culpables de negligencia por operar productos que dañaron a niños y adolescentes y por no advertir sobre esos riesgos.
Ahora corresponde al jurado determinar los daños punitivos por dolo o fraude.
Los 3 millones otorgados, de los cuales Meta asumirá el 70%, corresponden en este fallo únicamente a daños morales.
Para Meta, el veredicto representa otro revés tras una decisión anterior de un jurado en Nuevo México que la responsabilizó por no proteger a menores frente a depredadores en línea y por engañar a consumidores sobre la seguridad de sus plataformas; aquella sentencia obligó a la empresa a pagar 375 millones de dólares (unos 10.000 dólares por cada adolescente involucrado en la demanda).
Mark Zuckerberg declaró personalmente en el juicio de Los Angeles y pidió disculpas a la demandante y a otras víctimas por fallos en el filtro de Instagram que no identificó ni restringió el acceso de menores de 13 años. Sus palabras no convencieron al jurado; Meta anunció que no está de acuerdo con el fallo y está evaluando opciones legales para apelar.
Los abogados de Kaley G.M. valoraron la sentencia como un avance: "Durante años, las empresas de redes sociales se han lucrado dirigiéndose a menores y ocultando las características de diseño que hacen peligrosas sus plataformas. El veredicto de hoy establece su responsabilidad".
El fallo valida una teoría legal emergente según la cual las redes sociales y sus aplicaciones pueden causar daños personales, una estrategia semejante a la empleada contra la industria tabacalera, que fue acusada de fabricar productos adictivos y dañinos. En este caso, Meta y Google no pudieron demostrar que estén protegidas por la ley federal respecto al contenido publicado por sus usuarios.