El inconveniente fue resuelto rápidamente y la NASA indicó que investiga las causas. "No hubo problemas con el vehículo. Las comunicaciones han sido restablecidas", afirmó el administrador de la agencia, Jared Isaacman.
Otro incidente afectó al sistema sanitario a bordo. La tripulación detectó una luz de fallo intermitente mientras probaba el baño, conocido como Sistema Universal de Gestión de Residuos, que está diseñado para expulsar la orina al exterior y almacenar los desechos sólidos hasta el regreso. Tras evaluaciones durante la noche, el sistema fue restablecido a su funcionamiento normal.
De no haberse solucionado, el plan alternativo contemplaba el uso de dispositivos de emergencia para recolectar orina en bolsas, manteniendo el sistema principal para los residuos sólidos.
A estos problemas se sumó una falla informática: los astronautas solicitaron asistencia técnica al detectar inconvenientes con el correo electrónico en Microsoft Outlook. "Veo que tengo dos Outlook y ninguno funciona", comunicó Wiseman. El equipo en Tierra logró acceder de forma remota y restablecer el sistema.
Superados los contratiempos iniciales, la misión alcanzó un momento clave con la ejecución de la maniobra de inyección translunar, un encendido del motor principal de casi seis minutos que impulsó a la nave fuera de la órbita terrestre. La NASA confirmó que, a partir de este punto, el viaje es irreversible y dependerá principalmente de la gravedad de la Tierra y la Luna.
"Desde ahora, las leyes de la mecánica orbital llevarán a la tripulación hacia la Luna y de regreso a la Tierra", señaló Lori Glaze, administradora asociada interina de la NASA, quien calificó la maniobra como "impecable".
La misión, lanzada desde el Centro Espacial Kennedy en Florida, implica un viaje de unos 685.000 millas en un sobrevuelo lunar y marca el primer vuelo tripulado más allá de la órbita baja terrestre desde el Apolo 17 en 1972.
En paralelo, los astronautas compartieron sus primeras impresiones desde el espacio, describiendo imágenes inéditas del planeta. "No sé qué esperábamos ver, pero se podía ver todo el globo, de polo a polo", afirmó el comandante Wiseman. "Se veía África, Europa y, si mirabas bien, las auroras boreales. Fue el momento más espectacular y nos dejó a los cuatro sin palabras", agregó.
Hansen, especialista de misión de la Agencia Espacial Canadiense, describió el despegue como un instante de incredulidad: "Aunque lo esperás, cuando los motores se encienden hay un momento en el que no lo podés creer".
Por su parte, Koch —quien posee el récord del vuelo espacial más largo realizado por una mujer— se refirió con humor al incidente con el baño: "Estoy orgullosa de decir que soy la plomera espacial. Probablemente sea el equipo más importante a bordo".
Desde la órbita terrestre, Glover, quien hará historia como la primera persona afrodescendiente en viajar a la Luna, destacó la visión unificada del planeta: "Desde acá no se ven divisiones. La Tierra se ve como una sola cosa. Somos todos una misma humanidad".
Tras las primeras horas de misión, la NASA informó que los astronautas, visiblemente emocionados, tomaron una gran cantidad de fotografías de la Tierra, al punto de dejar marcas en los ventanales de la nave. "La tripulación estaba pegada a las ventanas", señaló la agencia.