Las autoridades sanitarias de Sudáfrica y Suiza también identificaron esta cepa como la causante de al menos tres de los casos de hantavirus detectados en el crucero.
Tres personas del crucero murieron, una de ellas en Johannesburgo después de ser trasladada en un vuelo comercial desde la isla atlántica de Santa Elena.
Otro pasajero, de nacionalidad británica, fue extraído por separado del crucero y se encuentra en un hospital de Johannesburgo.
Gracias a la investigación con esos pacientes es que Sudáfrica determinó que la cepa causante es la de Andes.
"Las pruebas preliminares muestran que, efectivamente, se trata de la cepa de los Andes", declaró el ministro de Salud sudafricano, Aaron Motsoaledi, ante una comisión parlamentaria. "Y resulta ser la única cepa de las 38 conocidas, que puede transmitirse de una persona a otra", añadió.
Los expertos sanitarios están preocupados por la posibilidad de que el brote se propague, tras conocerse que la mujer neerlandesa fallecida en Sudáfrica voló con síntomas en un avión comercial desde la isla de Santa Elena a Johannesburgo. Las autoridades tratan de localizar a los viajeros del vuelo, que según la aerolínea sudafricana Airlink transportaba a 82 pasajeros y seis tripulantes.
La cepa Andes está presente en América del Sur y es la variante predominante en Argentina, país desde donde zarpó el crucero. El Ministerio de Salud argentino informó que se registraron 101 infecciones por hantavirus desde junio de 2025, aproximadamente el doble de los casos contabilizados en el mismo periodo del año anterior.
Se cree que el contagio entre personas se da por contacto estrecho y prolongado a través de fluidos corporales.
"La característica biológica (del virus Andes) es que se adapta a la célula humana, por eso se puede transmitir", dijo Ricardo Teijeiro, miembro de la Sociedad Argentina de Infectología, en declaraciones a CNN.
Teijeiro, al igual que ha hecho la Organización Mundial de la Salud (OMS), subrayó que el contagio de esta cepa de hantavirus "no es tan fácil" como con otras enfermedades respiratorias, incluyendo el Covid-19.
Sin embargo, señaló que se trata de "una cepa sumamente agresiva. Estamos hablando de un 30% de mortalidad. Todo lo que es hantavirus tiene un alto porcentaje, pero el virus Andes se diferencia por ser un poco más agresivo".
No hay vacuna contra el hantavirus, que se transmite por roedores a través de sus fluidos corporales y excrementos.
Los hantavirus producen dos tipos de enfermedades graves:
-Fiebre hemorrágica con síndrome renal (FHSR), que afecta a los riñones. Los síntomas comienzan con dolor de cabeza, dolor abdominal y nauseas que pueden derivar en hemorragia interna e insuficiencia renal aguda.
-Síndrome pulmonar por hantavirus (SPH), asociado directamente a la cepa Andes. Afecta a los pulmones y comienza con síntomas similares a los de una gripe. Los pacientes pueden experimentar problemas para respirar y opresión en el pecho.
La cepa Andes suele producir fiebre alta, dolores musculares (mialgias), dolor de cabeza, fatiga, sumado a síntomas gastrointestinales (náuseas, vómitos, dolor abdominal). De no atenderse, estos síntomas pueden evolucionar a dificultades respiratorias severas.
Uno de los problemas con el hantavirus es que, una vez que la persona estuvo expuesta, los síntomas pueden tardar entre una y ocho semanas en desarrollarse.
No hay un tratamiento específico para hantavirus. Los pacientes suelen ser tratados dependiendo de los cuadros que desarrollen, tratando de impedir complicaciones respiratorias, cardíacas o renales.