Seguridad en línea en San Luis Potosí: guía práctica para proteger tus datos

El aumento del uso de servicios digitales en San Luis Potosí exige mayor protección contra fraudes y robo de identidad.

En San Luis Potosí la vida cotidiana transcurre entre sus calles y entre trámites que se hacen en línea, pues se trata de una localidad que tiene mucho que ofrecer en sus entornos y naturales y en el que cada vez más personas están conectadas a Internet, un espacio en el que se hacen compras en línea, se pagan algunos servicios, se trabaja de forma remota y se estudia, pero ¿qué tan seguro es esto?

La verdad es que hoy día ningún usuario en el mundo está exento de ser víctima de las estafas que hay en línea, del robo de datos o de la suplantación de identidad. En San Luis Potosí los servicios en línea continúan en aumento, por lo que fortalecer la seguridad con las herramientas necesarias y seguir ciertos hábitos es indispensable para navegar con tranquilidad. A continuación, conoceremos los riesgos más comunes y cómo prevenirlos.

Principales riesgos para la información en Internet

Cada vez que navegamos en línea haciendo cualquier búsqueda, comprando algo o explorando e interactuando en las redes sociales, estamos dejando una cantidad importante de datos que pueden ser usados por ciberdelincuentes si no se toman las medidas de protección necesarias. Los expertos informáticos de Cybernews en su sitio web en español señalan una serie de riesgos que son los más comunes al navegar en línea y que exploraremos a continuación:

Robo de identidad: tiene lugar cuando terceros usan los datos personales de la víctima, como su dirección, nombre completo, documentos oficiales u otra información, para hacer compras en línea, incurrir en fraudes usando el nombre de la víctima o solicitar créditos.

Phishing: se trata de mensajes de textos, correos electrónicos o enlaces fraudulentos que simulan provenir de entidades bancarias, instituciones o empresas y que buscan engañar al usuario para obtener datos del banco, contraseñas o información personal.

Malware: son programas maliciosos que se pueden instalar en los equipos móviles o en las computadoras cuando se descargan archivos que no son confiables o se visitan sitios en línea que no son seguros. Estos programas buscan monitorear la actividad del usuario, robar la información o bloquear archivos para luego extorsionar a la víctima o solicitarle que haga un pago para volver a tener sus archivos.

Intercepción de la información: suele ocurrir con más frecuencia cuando el usuario se conecta desde rede abiertas en aeropuertos, cafeterías o lugares públicos. Estas redes son muy usadas por los ciberdelincuentes para interceptar la información, sobre todo si el usuario necesita hacer operaciones bancarias, y luego, al tener la información, pueden ellos acceder a las cuentas y sustraer el dinero.

Fraudes en compras: algunas páginas en línea ofrecen ofertas increíbles que no son ciertas y funcionan solo para que el usuario ingrese las credenciales para acceder a su cuenta bancaria; también hay páginas clonadas o vendedores que no existen que solo buscan obtener dinero y el usuario cree que está pagando por un servicio o producto que nunca llega a recibir.

Fuga de datos: algunas plataformas en línea o empresas, si no tienen un sistema robusto de seguridad y manejan muchos datos, pueden sufrir brechas y esto deja expuesto los datos de muchos usuarios, incluyendo sus números de teléfono, domicilio, datos bancarios y otros.

Las amenazas en línea están en constante evolución, sin embargo, a veces los ciberdelincuentes solo se aprovechan de pequeños errores por parte del usuario como, por ejemplo, al usar una contraseña débil, abrir enlaces sospechosos o compartir información en sitios no seguros. Por ello, además de las herramientas, las medidas preventivas también son importantes.

Herramientas y buenas prácticas para reforzar la seguridad en línea en San Luis Potosí

No hay una sola herramienta que pueda proteger toda la información que manejamos en línea y que sea suficiente por sí misma; al contrario, es necesario combinar herramientas tecnológicas con buenos hábitos para que la navegación sea segura. Los técnicos de Cybernews recomiendan este conjunto de herramientas y prácticas al navegar:

Usar un buen antivirus: un buen antivirus puede ayudar a identificar cualquier amenaza en tiempo real y bloquearla, bien sea un virus, ransomware o malware, entre otras.

Instalar una VPN: una Red Privada Virtual (VPN) es una herramienta tecnológica que agrega una capa adicional de protección, ya que cuando se activa toda la información que se maneje queda cifrada y cualquier tercero que intente interceptar los datos no podría leer dicha información, incluso en el peor de los casos, por lo que es una herramienta idónea si hay urgencia por conectarse a una red abierta de WiFi o si se necesitan manejar datos bancarios.

Activar autenticación de dos factores (2FA): este sistema también agrega otra capa extra de seguridad, ya que se necesita un método adicional de verificación, como un código generado por la aplicación o enviado al teléfono, para poder acceder a las cuentas, además de la contraseña.

Crear cuentas únicas para cada cuenta: este es un gran error, usar una sola contraseña para diferentes cuentas. En el peor de los casos, si un ciberdelincuente logra acceder a una cuenta, tendrá la llave de acceso para todas las demás. Para evitar esto, se sugiere crear contraseñas robustas y diferentes para cada cuenta. Un gestor de contraseñas puede ayudar a generarlas y a gestionarlas, así no hay necesidad de recordarlas.

Verificar la autenticidad de los sitios webs: y de los enlaces recibidos, antes de ingresar cualquier información o hacer pagos. Se debe verificar que realmente es legítimo. Respecto a los enlaces, es mejor evitar acceder o hacer clic cuando estos se reciben por correos sospechosos o mensajes, pues la mayoría de las veces no son confiables.

Mantener los equipos actualizados: y también las aplicaciones, puesto que las actualizaciones suelen corregir vulnerabilidades en el sistema, además de incluir nuevas funciones. Los ciberdelincuentes suelen aprovechar las debilidades de las versiones antiguas y hay muchos usuarios que no actualizan los sistemas en sus dispositivos ni las aplicaciones.

Evitar compartir información personal cuando no sea necesario: es importante aprender a limitar la cantidad de información y datos que se comparten en las redes sociales y otros sitios. Si esto no es necesario, es mejor no hacerlo, ya que muchas veces es usado por ciberdelincuentes para suplantar la identidad o cometer fraudes.

Realizar copias de seguridad: respaldar la información como archivos, fotografías o documentos puede ser útil, sobre todo hacerlo en un dispositivo externo o en la nube, en el caso de ser víctima de un ataque informático, robo o de fallas. Así es más fácil volver a recuperar toda la información ante un escenario inesperado.

Tal como se observa, la seguridad en línea no depende solo de una herramienta tecnológica, sino de los hábitos y decisiones que se toman a diario y siempre se debe priorizar la prevención. Combinar herramientas y buenos hábitos mantendrá nuestra información segura al navegar en Internet.