Entre los métodos tradicionales que mantienen vigencia dentro de los hábitos domésticos destaca el uso de cloruro de sodio disuelto en agua para el lavado de superficies.
Esta técnica milenaria permite optimizar el cuidado de las habitaciones sin requerir insumos industriales de alto costo, garantizando resultados perceptibles desde las primeras aplicaciones.
De acuerdo con información especializada en química del hogar y mantenimiento de espacios domésticos Tuhogar, la sal actúa como un agente pulidor y desinfectante de origen natural. Su adición al agua de limpieza remueve con facilidad la capa opaca que suelen dejar los detergentes acumulados, devolviendo la luminosidad original a recubrimientos como la cerámica, el azulejo y el porcelanato.
Según recomendaciones de guías ambientales de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) sobre higiene doméstica consciente, las propiedades antisépticas del cloruro de sodio colaboran en la eliminación de gérmenes y bacterias depositadas en el suelo.
Asimismo, datos del sitio especializado Salts of the Earth señalan que la estructura microscópica del residuo salino funciona como una barrera natural que ahuyenta insectos rastreros (como las hormigas), mientras que sus cualidades absorbentes ayudan a neutralizar los malos olores generados por la humedad o la presencia de mascotas.
A pesar de sus múltiples ventajas, manuales técnicos del Instituto de Ciencias de la Construcción Eduardo Torroja advierten que se debe prescindir de esta fórmula en suelos de madera natural o mármol no sellado.
De acuerdo con estudios de conservación del patrimonio y laboratorios de restauración arquitectónica, la salinidad prolongada en este tipo de materiales delicados genera un proceso conocido como presión de cristalización en los microporos de las piedras calcáreas y deshidratación celular en la madera.
Esto ocasiona corrosión, desgaste y pérdida irreversible del acabado, por lo que su empleo se limita estrictamente a pisos vinílicos y pisos cerámicos.