Alejandro Rosas llama a revisar los mitos de la historia de México

El divulgador Alejandro Rosas expone la necesidad de revisar relatos históricos y distinguir entre evidencia y mitos.

La historia de México está marcada por relatos que con el tiempo se convirtieron en verdades oficiales, aunque algunos de sus episodios y personajes requieren una revisión a partir de documentos y fuentes históricas. Así lo planteó el divulgador Alejandro Rosas Robles durante la conferencia magistral Historia en común: ¿Por qué desmitificar y divulgar la historia?, que impartió en El Colegio de San Luis.

Alejandro Rosas y la revisión crítica de relatos históricos

Rosas explicó que la historia también ha servido para respaldar proyectos políticos y construir una identidad nacional. Como ejemplo, habló de la manera en que los gobiernos del Partido Revolucionario Institucional (PRI) promovieron una narrativa de la Revolución mexicana como origen de un país encaminado al progreso, con personajes presentados como héroes o villanos, según el relato que se buscaba sostener.

El conferencista cuestionó las versiones que presentan a figuras históricas sin contradicciones ni dudas. Mencionó el caso de los Niños Héroes, cuya representación como protagonistas exclusivos de la defensa del Castillo de Chapultepec dejó fuera a otros jóvenes y soldados que también participaron en el combate. Para Rosas, revisar estos relatos no significa negar el valor de quienes intervinieron en los hechos, sino distinguir entre la evidencia histórica y los elementos que se incorporaron con el paso del tiempo.

Divulgación y conservación de la memoria histórica local

También advirtió sobre la circulación de información sin sustento en redes sociales y la confusión entre los hechos históricos y las licencias narrativas de películas, series y novelas. Frente a ello, defendió la divulgación como una forma de acercar el conocimiento al público mediante un lenguaje accesible, sin abandonar el rigor documental. La investigación académica y la divulgación, señaló, pueden complementarse para ampliar la comprensión del pasado.

Destacó la importancia de los cronistas locales en la conservación de testimonios, tradiciones y memorias comunitarias. Consideró necesario abrir más espacios en periódicos y estaciones de radio para difundir su trabajo, pues la pérdida de esas voces limita el conocimiento de la historia de cada región.

Rosas concluyó con un llamado a leer, investigar y contrastar las versiones sobre el pasado. Desmitificar la historia, sostuvo, no consiste en reemplazar unos héroes por otros, sino en examinar las fuentes y reconocer que la interpretación histórica exige una revisión constante.