Guadalajara.- La globalización lleva a una “homogeneización del paisaje literario” y “oculta” la diversidad, dijo ayer en entrevista con Efe el autor español Antonio Soler.
Durante la III Bienal de Novela Vargas Llosa en Guadalajara (México), el finalista por su novela “Sur” (Málaga, 1956), consideró que a día de hoy no existe el conocimiento en España de lo que se está haciendo en Latinoamérica, y viceversa, debido a la barreras comerciales actuales.
Un diálogo que sí existió entre 1960 y 1980, puntualizó el participante de esta bienal que se celebra del 27 al 30 de mayo en esta ciudad al oeste de México y cuyas conferencias giran en torno a las fronteras.
“Los mercados nacionales se alimentan a sí mismos, ya que los escritores abastecen a editores de sus países. Existen barreras que no son de idioma, son comerciales”, detalló el escritor, recordando que para él el lenguaje es “el oxígeno del literato” pero también la “frontera”.
A pesar de lo positivo de que el mundo esté más conectado y la literatura universal sea accesible desde cualquier lugar, Soler insistió en que la globalización refuerza voces que terminan difundiéndose por encima de las demás y se convierten en las únicas para algunos lectores.
Aún así, reconoció, las historias más locales siguen teniendo éxito, por encima de algunas más cosmopolitas ambientadas en Nueva York o en París.
“Hay novelas que tocan temas esenciales que tienen que ver con la parte mas humana, las parcelas más oscuras y menos evidentes del ser humano, (...) interesan porque tocan la esencia”, detalló.