Buenos Aires.- A través de dibujos personales, coloridos y a primera vista algo abstractos, la exposición “Archipaper” llega a Buenos Aires para desmitificar la concepción técnica y medida de la arquitectura, una disciplina que se fusiona con lo artístico gracias a nuevas generaciones de artistas.
Así, con la clara intención de mostrar que las construcciones más llamativas no siempre salen de un boceto esquemático sino de pinturas dignas de exposición, el Museo Nacional de Arte Decorativo de la capital argentina acoge una muestra de la que resaltan más los anteproyectos que las edificaciones finales.
Lo hace de la mano de una nueva generación de arquitectos -nacida a partir de la crisis y el “boom” inmobiliario que arrasó España en 2008- que vieron cómo el mercado laboral no tenía espacio para ellos y, en palabras del comisario de la exposición, Mario Suárez, comienzan a “especular sobre el ideal de una ciudad perfecta”.
Proyectos
“De la falta de proyectos que se pueden llegar a construir empiezan a trabajar el dibujo de una manera casi vital pero de manera artística, tan específica y tan única que, finalmente, se termina fichando a muchos artistas de esta generación”, añade Suárez, quien además es periodista y escritor de arte urbano.