México celebra el Día del Niño con enfoque en derechos y protección

La celebración del 30 de abril busca recordar los retos actuales en educación y salud infantil.

CIUDAD DE MÉXICO

, abril 30 (EL UNIVERSAL).- Cada 30 de abril

, México

se llena de celebraciones

, regalos y sonrisas, pero detrás de esta fecha hay un origen ligado a la protección de la infancia tras una de las etapas más difíciles de la nación.

Aunque a nivel internacional la conmemoración infantil está vinculada al 20 de noviembre —fecha impulsada por la Organización de las Naciones Unidas para promover los derechos de la niñez—, México optó por un día distinto.
La elección del 30 de abril se remonta a 1924, cuando el entonces presidente Álvaro Obregón, junto con el secretario de Educación José Vasconcelos, oficializaron esta fecha con un objetivo claro, que era el colocar a la niñez en el centro de las políticas públicas.
El país aún enfrentaba las secuelas de la Revolución Mexicana, un acontecimiento que dejó a miles de niños en condiciones de abandono, pobreza y sin acceso a educación.
Ante este escenario, el Día del Niño no nació como una simple celebración, sino como una medida urgente para reconstruir el tejido social. La intención era garantizar espacios seguros, especialmente en las escuelas, donde los menores pudieran desarrollarse lejos de la violencia y recuperar estabilidad emocional.
A nivel global, la Organización de las Naciones Unidas estableció el 20 de noviembre como el Día Universal del Niño, en conmemoración de la aprobación de la Declaración de los Derechos del Niño.
Además, ese mismo día, pero en 1989, se firmó la Convención sobre los Derechos del Niño, considerado el acuerdo internacional más ampliamente ratificado en la historia moderna. Este documento reconoce derechos fundamentales como la educación, la salud y la protección contra la violencia.
Sin embargo, cada país tiene la libertad de elegir su propia fecha, adaptándola a su contexto histórico y social, como ocurrió en México.
Aunque hoy el Día del Niño suele asociarse con festivales, juguetes y actividades escolares, su significado va mucho más allá. La fecha funciona como un recordatorio de los retos que aún enfrenta la infancia, como la desigualdad, acceso limitado a educación de calidad y problemas de salud.
Por ello, el 30 de abril no solo invita a celebrar, sino a reflexionar sobre el papel de la sociedad en la protección de los derechos de niñas y niños.