DÍA INTERNACIONAL DEL MARIACHI

Mujeres que ejercen esta expresión; del estigma al escenario

El mariachi ha acompañado la historia de México como una forma de memoria sonora. Sus acordes están presentes en celebraciones, despedidas y momentos clave de la vida cotidiana, hoy 21 de enero en el marco del Día Internacional de Mariachi se reconoce esta expresión como patrimonio cultural inmaterial por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).

Para Mariachi Damas de México, esa música no funciona solo como entretenimiento, sino como un registro. “Un diario que se va escribiendo con el puño y la letra de la sociedad mexicana”, señalan. Desde esa idea, el mariachi se entiende como una tradición viva, en constante construcción.

En ese presente, las mujeres no aparecen como una novedad. Han estado ahí desde hace décadas, aunque no siempre con la visibilidad que hoy alcanzan sobre el escenario. Un antecedente fundamental es Doña Rosa Quirino, reconocida como la primera mujer mariachi documentada en México. Originaria de Tepic, Nayarit, comenzó a presentarse como “mariachera” desde muy joven, a principios del siglo XX, cuando el género era considerado un territorio exclusivamente masculino. Su figura abrió camino para que otras mujeres encontraran un lugar dentro de esta música.

Hoy, ese trayecto histórico dialoga con propuestas contemporáneas como la de Mariachi Damas de México, una agrupación integrada por Lily Canizales en el guitarrón; Svetlana Piña en el arpa; Rocío Alonso en la vihuela; Jael Vargas en la guitarra; Yolotzin Rodríguez y Laura Orgin en los violines; Linda Loredo en el acordeón; y Karla Alemandáriz y Lily Blanco en las trompetas. La variedad instrumental y la solidez de su ejecución son parte central de su propuesta musical.

MACHISMO MUY MARCADO

Hablar de mujeres dentro del mariachi implica reconocer que existen prejuicios. Ellas no los omiten, pero tampoco los colocan como el eje de su discurso. “Lo más difícil de ser una mujer mariachi es enfrentarte a un machismo muy marcado”, explican, aunque aclaran que muchas de esas ideas se desactivan en cuanto comienza la música. “Cuando nos escuchan tocar o cantar, les gusta y hasta cantan con nosotras”. La experiencia escénica termina por desplazar cualquier duda previa.

Para la agrupación, la legitimidad no se construye desde la confrontación, sino desde el oficio. Afinación, ritmo, técnica y presencia sobre el escenario son los argumentos que sostienen su lugar dentro del mariachi. El escenario se convierte así en un espacio de validación natural, donde la música habla antes que cualquier prejuicio.

EL PAPEL DE LAS MUJERES DESDE LA VOZ

Las integrantes de Mariachi Damas de México reconocen también el papel que han tenido las mujeres desde la voz. Figuras como Lola Beltrán, Lucha Villa, Amalia Mendoza o Flor Silvestre marcaron una época y dieron identidad a la música ranchera. Ese legado, señalan, no se pierde, sino que hoy se amplía hacia la ejecución instrumental y la conformación de ensambles completos integrados por mujeres. “No queremos competir con los mariachis de hombres, queremos sumar nuestro canto y nuestra propia voz a esta cultura tan bonita que tenemos”.

La forma en que se transmite el mariachi también ha cambiado. Durante muchos años, el aprendizaje estuvo ligado casi exclusivamente a familias de músicos. Hoy existen escuelas especializadas en Ciudad de México, Guadalajara e incluso en Estados Unidos, donde la música de mariachi se enseña de manera formal. Este proceso ha permitido que más mujeres accedan a una formación profesional y encuentren nuevas rutas para integrarse al género.

OBSTÁCULO PERSISTENTE

Sin embargo, desde su experiencia, el crecimiento del mariachi femenil enfrenta un obstáculo persistente: la falta de apoyo institucional. Consideran necesario que existan programas gubernamentales específicos, particularmente a nivel local. En el caso de San Luis Potosí, plantean la creación de academias que acerquen la música de mariachi a niñas desde edades tempranas. “Si comenzamos con esa educación desde hoy, en diez, quince o veinte años tendremos generaciones de niñas formadas profesionalmente en la música de mariachi”. Para ellas, esta propuesta no es una aspiración lejana, sino una necesidad concreta.

La conmemoración del Día Internacional del Mariachi, agregan, sirve también para recordar el valor de esta tradición. Señalan que, en muchas ocasiones, la música mexicana es más apreciada en el extranjero que en el propio país. “No olvidemos que esta es nuestra cultura y esta es nuestra música, y no debemos dejarla morir”. El mariachi, como patrimonio cultural inmaterial, necesita mantenerse vivo desde la práctica cotidiana y el respaldo a quienes lo ejecutan.

UN LUGAR LEGÍTIMO DENTRO DE UNA TRADICIÓN

Mariachi Damas de México se asume como parte de ese presente. No buscan disputar espacios desde la confrontación ni colocarse como excepción, sino ocupar un lugar legítimo dentro de una tradición que siempre ha estado en movimiento. Cada presentación contribuye al mariachi no es una pieza del pasado, sino un lenguaje que se sigue escribiendo.

Más que un discurso, su presencia se sostiene en la práctica. Tocan, cantan y suben al escenario desde el oficio. Las mariachis siguen sonando y, con ellas, una tradición que hoy también se interpreta en femenino.