Dualidad



De un minuto a otro el diablo se escapó.


Y ella con el sabor amargo del alacrán en la boca.



Ella estaba dividida, ¿sabes? en lo más hondo.


No había duda, estaba a punto de fragmentarse.

Pensaba: me voy, me quedo, me quedo

Mejor me voy, quero quedarme, quiero irme.

(Se deslava un cerro en Chile y sepulta a una mujer que intentaba detener la mortalidad)

Esa noche fue infinitamente mortal,fue cuando él, se transformó en lo que era de verdad.

Había una granada sin perno bajo la mesa.

Los mezcales fluyeron, mientras empacaban totopos por Inercia y ella con la necesidad de fugarse, batalla, araña galvánica, arpón, miedo incrustados en el páncreas.

Se imaginó a si misma saliendo del bar, mientras permaneció sentada.

Él le decía “perra linda te amo”

Presagió que algo iba muy mal y se iba a poner peor.