EDICIÓN 73 DE LA PROCESIÓN DEL SILENCIO DE SLP

Representa la Pasión de Cristo y forma parte de las actividades de la Semana Santa en esta ciudad

La edición 73 de la Procesión del Silencio fue presentada por integrantes de Tradiciones Potosinas A.C. y autoridades culturales y municipales, quienes dieron a conocer los detalles de esta celebración que cada año forma parte de las actividades de la Semana Santa en la ciudad de San Luis Potosí.

Durante el anuncio, realizado en la sede de la asociación organizadora, el presidente de Tradiciones Potosinas, Jacinto Gutiérrez señaló que la procesión, que se realiza desde hace más de siete décadas, mantiene su carácter como una expresión de religiosidad popular vinculada a la Semana Santa.

Explicó que la participación de las cofradías y la presencia de imágenes religiosas, estandartes, túnicas y elementos tradicionales construyen una escenografía ritual que combina devoción y manifestación cultural en el espacio público del Centro Histórico.

La procesión, que se realiza el Viernes Santo, es una de las manifestaciones religiosas más representativas del país. El recorrido inicia en el Templo de Nuestra Señora del Carmen y avanza por las calles del Centro Histórico en una marcha silenciosa en la que participan cientos de personas organizadas en distintas cofradías. Durante el trayecto se cargan andas de madera con imágenes que representan distintos momentos de la Pasión de Cristo, mientras el público observa el paso de los contingentes en un ambiente marcado por el silencio y la iluminación de velas.

El inicio del ritual se anuncia con el toque del clarín que da paso al recorrido ceremonial. Desde las inmediaciones del Teatro de la Paz, el clarinero abre el camino para las cofradías que avanzan lentamente por el centro de la ciudad. En ese momento comienza una marcha solemne que se extiende durante varias horas y transforma el espacio urbano en un escenario de recogimiento y contemplación.

La procesión reúne a decenas de cofradías, cada una con vestimenta característica y elementos propios de su tradición. 

Entre los participantes se encuentran nazarenos, monaguillos, costaleros y mujeres que portan mantilla y peineta al estilo sevillano o el tradicional rebozo de Santa María. Algunas personas realizan el recorrido descalzas o con el rostro cubierto por capirotes, como parte de actos de penitencia o devoción.

En la presentación también se mencionaron las estimaciones de recibir miles de visitantes durante la Semana Santa. 

De acuerdo con el Observatorio Turístico Municipal, se prevé la llegada de alrededor de 120 mil personas, entre visitantes nacionales y extranjeros, principalmente de Estados Unidos, España y Colombia.