DIS/CURSO
Escribo con el dedo sobre una pizarra roja, un pizarrón de polvo colorado.
Dibujo un soldado ciego que a fuer de mago
saca de su casco exvotos de latón, ojos de cristal, balas de plata.
Un gusano aparece de la nada en mi pizarrón de barro y escribe:
todos los poetas son autistas.
No lo sé pero recuerdo un vaso para guardar tormentas
y tres arañas que destejen capullos.
No entiendo la razón de una grulla negra
ni la voz en desorden de la Ciénega;
sólo intuyo la historia de una mosca que construye un frasco
desde adentro y,
desde luego, la de un soldado ciego que saca bayonetas de su casco.
Es la una de la tarde y no puedo recordar los trenes.