Querido amigo,
Para los antiguos y actuales mayas en su mundo religioso, en el paraíso en donde habitan sus deidades, el lugar privilegiado lo ocupa el supremo hacedor del universo junto con Tepew, allí en aquel lugar sagrado el hacedor del universo vigila y bendice a su pueblo.
El nombre de esta deidad es Kukulkán y significa la serpiente emplumada, una serpiente cubierta por plumas de quetzal y que tiene dientes de jaguar. Según los investigadores de la cultura maya se dice que su origen es olmeca o tolteca y que un día llegó desde el mar en donde había nacido y estaba asociado con el planeta Venus, habiendo arribado en un tiempo mucho muy anterior a la cultura maya, los arqueólogos y antropólogos en base al estudio de la mitología maya y lo que se encuentra grabado en estelas y pirámides se estima que fue a finales del siglo XI de nuestra era en el momento que los Itzáes se establecieron en Chichén Itzá convirtiéndose en un caudillo de los mismos antes de ayudarles a fundar y engrandecer su civilización.
En su peregrinar antes de llegar a Chichén Itzá pidió que levantara un templo en su honor junto al mar en Champotón para de allí continuar su viaje: el mito dice que Kukulkán fundo y trajo la paz a Chichén Itzá, en donde se levantó una gran pirámide en su honor, de allí partió a construir Mayapán para de allí volver al océano en donde había nacido para entonces poder seguir guiando a su pueblo respondiendo s sus plegarias y sacrificios humanos.
A Kukulkán también se le conoce como el dios de la voz poderosa, deidad de la resurrección y de los cuatro elementos, una de la formas de representarlo es portando cuatro objetos que muestran los elementos: La espiga de maíz representa a la tierra, el agua es representada por el pez, el buitre alude al aire y el fuego está representado por el lagarto. Kukulkán camina sobre las aguas y rige sobre las cosechas es por eso que suelen también representarlo llevando varias herramientas para trabajar en los cultivos.
Hoy nos encontramos en Chichén Itzá la gran ciudad de los Itzáes, hemos llegado hasta aquí como la gran mayoría de los turistas para admirar unas de las ruinas más afamadas a nivel mundial, pero para mí en lo particular está visita reviste una importancia muy especial, no sólo he venido a ver las construcciones monumentales o el cenote sagrado, yo vengo a buscar encontrarme con la voz poderosa de Kukulkán, otras veces ya me he encontrado con él y no sólo en su representación grabada en la roca de una estela o pirámide, me lo he encontrado como Quetzalcóatl en otras latitudes de nuestra patria y he escuchado sus
historias y consejos.