Veracruz.- Los arcos se repiten en el horizonte como reflejos en un juego de espejos en la fortaleza de San Juan de Ulúa, una fortificación militar, centinela del puerto mexicano de Veracruz, una ciudad cuyo cabildo cumplirá 500 años de fundación a manos de Hernán Cortés.
El piso firme de piedras, suelta el eco de los pasos que chocan con los muros gruesos que dejan entrever esqueletos de corales en una edificación con casi cinco siglos de historia.
El islote donde se construyó el fuerte fue pisado por el explorador español Juan de Grijalva, un año antes de que el conquistador Cortés fundara la Villa Rica de la Vera Cruz, que celebra su creación el 22 de abril.
Un niño llamado Antón de Alaminos, quien participó en la cuarta expedición de Cristóbal Colón por aguas del Mar Caribe, fue el piloto mayor que condujo la embarcación a través de la línea costera del Mar del Sur (Golfo de México) desde la Península de Yucatán. El navegante encontró el oasis de 5,5 hectáreas frente a la hoy ciudad de Veracruz que desde el primer momento fue estratégico para consolidar el encuentro de dos mundos.